Atentado y combates dejan cinco muertos en Irak

Un atacante suicida detonó una bomba el viernes entre un grupo de combatientes que pelean contra al-Qaeda en Irak mientras las fuerzas de seguridad y extremistas se enfrentaron en la disputada provincia de Anbar, hechos de violencia que dejaron al menos cinco muertos, dijeron las autoridades.

Las fuerzas iraquíes y sus aliados de tribus suníes han luchado durante semanas para recuperar territorios cruciales bajo control de los extremistas de al-Qaida en Anbar, como las dos ciudades locales importantes, Faluya y partes de Ramadi, la capital de esta provincia predominantemente suní.

El Estado Islámico de Irak y el Levante, la rama de al-Qaida en Irak, capturó las zonas después de que las fuerzas de seguridad se retiraran para sosegar la ira de los suníes a causa del arresto de un legislador suní y del desmantelamiento de un campamento de manifestantes suníes que protestaban contra el gobierno que encabezan los chiíes.

El viernes, el atacante suicida hizo estallar sus explosivos en una reunión de combatientes que luchan contra al-Qaida en Ramadi, donde causó tres muertos y cuatro heridos, dijo la policía.

Un combate entre fuerzas de seguridad y combatientes de al-Qaida en Faluya dejó dos civiles muertos por el fuego cruzado, dijeron autoridades de un hospital.

En tanto, oficiales del ejército dijeron que los efectivos iraquíes y los extremistas escenificaron enfrentamientos esporádicos en la aldea de al-Bubali, situada entre Faluya y Ramadi.

Todas las fuentes solicitaron el anonimato porque no estaban autorizadas a hacer declaraciones a la prensa.

Por su parte, el portavoz de la provincia de Anbar, Dhari al-Rishawi, dijo que individuos armados de al-Qaida al parecer secuestraron al nuevo alcalde de Faluya, nombrado apenas hace una semana.

El alcalde Zabar al-Arsan desapareció hace tres días en Faluya y se desconoce su paradero, dijo al-Rishawi.

El vicegobernador de Anbar, Dhari al-Arsan, afirmó a The Associated Press que decenas de familias han huido de Faluya debido a los enfrenamientos del viernes en la mañana.

"Los habitantes de Faluya viven con gran temor debido a los combates y la caída de obuses", afirmó al-Arsan.

Más de 11.000 familias han huido de sus casas en Faluya y Ramadi hacia zonas cercanas o afuera de la provincia de Anbar, según Naciones Unidas.

Algunas de estas familias se han alojado en edificios abandonados, escuelas y casas a medio construir, mientras que otras se han refugiado con parientes.

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El periodista de The Associated Press, Qassim Abdul-Zahra, contribuyó a este despacho.