Casi controlado incendio forestal en California

Bomberos trataban de extinguir brotes e viernes en un incendio forestal que estaba mayormente bajo control pero aún impedía que miles de personas regresasen a sus hogares en suburbios en las colinas aledañas a Los Angeles, al tiempo que persistían condiciones peligrosamente secas.

Imágenes de noticieros de televisión mostraron focos de llamas en la maleza, creando una lluvia de ascuas y ceniza sobre comunidades en los Montes San Gabriel, mientras equipos de bomberos arrojaban agua en el camino del siniestro. El humo descendía a través de la cuenca de Los Angeles hacia la costa.

Para el jueves por la noche, el incendio que azotó 6,5 kilómetros cuadrados (2,5 millas cuadradas) de chaparral y destruyó cinco casas había sido frenado y estaba contenido 30%, dijo el subjefe de bomberos del condado de Los Angeles, John Tripp.

"Tenemos una buena contención alrededor de la mayoría de los barrios, y la mayoría de esas áreas están apagadas".

El Servicio Meteorológico Nacional dijo que el alerta de peligro extremo de incendios seguiría en efecto hasta el viernes por la noche a causa de la baja humedad y la probabilidad de que los secos vientos de Santa Ana alcancen 78 kph (30 mph) en laderas y cañones.

Esas condiciones tienen un trasfondo de una severa escasez de agua en California, y el gobernador Jerry Brown declaró una emergencia de sequía. La declaración permite al estado solicitar ayuda financiera y de otro tipo al gobierno federal.

"Enfrentamos quizá la sequía más grave que ha visto California desde que empezaron a llevar estadísticas hace 100 años", dijo Brown en un discurso.

Las precipitaciones en la mayor parte del estado están en un 20% por debajo de lo normal y los embalses están disminuyendo.

Unas 3.700 personas fueron evacuadas en Glendora y Azusa en el momento más intenso del siniestro, dijeron funcionarios de emergencia del condado. Residentes de Glendora fueron autorizados a regresar a sus viviendas el jueves por la noche, pero Azusa seguía bajo órdenes de evacuación.

Tres hombres jóvenes, incluyendo un desamparado, fueron arrestados bajo sospechas de haber causado el incendio al arrojar papel en una fogata en el Bosque Nacional de Los Angeles, al norte de Glendora. Los hombres pudieran enfrentar cargos federales.