Valcke visitará estadios en Brasil

Jerome Valcke, el principal funcionario de la FIFA a cargo de la Copa del Mundo, visitará nuevamente Brasil para inspeccionar los estadios que registran retrasos en sus obras cuando faltan menos de cinco meses para la inauguración del torneo.

Sin embargo, Valcke no será el único representante deportivo internacional de alto nivel que se encuentre en Brasil.

Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, también visitará el país para reunirse la semana entrante con la presidenta Dilma Roussef y con los organizadores de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016, que también tienen dificultades.

Valcke y Bach comparten la misma preocupación: hay retrasos en los preparativos para ambas justas y aumenta el resabio de la ciudadanía por el millonario gasto de recursos públicos para la realización de las competencias deportivas. Aunque en el caso del Mundial queda poco tiempo.

Valcke estará el lunes en Sao Paulo y visitará Cuiabá, Manaos y Natal. La Copa Mundial se inaugurará el 12 de junio en Sao Paulo, pero el estadio sede no estará listo sino hasta abril. Otros estadios también tienen plazos muy ajustados para concluir sus obras.

Los retrasos implican que habrá que apurar la instalación de los equipos de televisión, hacer pocos partidos de prueba y que habrá poco tiempo para contar físicamente los asientos y verificar que compaginan con los boletos.

"La gran dificultad es que no tengamos un periodo de práctica", explicó Valcke en una entrevista reciente con radio France Bleu.

"Es decir no podremos entrenar. Nos encontramos con estadios --como fue el caso en la Copa Confederaciones-- que son entregados en una fecha muy cercana al primer partido, y con estadios en los que hemos encontrado cierto número de dificultades. Nos encontramos con infraestructura que no está perfectamente terminada", apuntó.

Durante dos años Valcke ha apremiado a los brasileños a que intensifiquen las obras. En un momento, dijo tajantemente a los organizadores brasileños: "Tienen que darse el empellón ustedes mismos, patearse (el trasero)".

Brasil invierte el equivalente a unos 3.600 millones de dólares en 12 estadios, unos nuevos y otros renovados, y los costos van en ascenso. El presupuesto original para los estadios era de 1.000 millones de dólares.

Las autoridades brasileñas habían dicho en un principio que los estadios serían construidos sólo con dinero privado, pero 80% ha procedido de recursos públicos.

Además de los estadios, las obras de infraestructura relacionadas con la Copa Mundial costarán al menos tres veces más. Cuatro de los estadios --en Brasilia, Natal, Cuiabá y Manaos-- posiblemente se convertirán en elefantes blancos porque esas ciudades carecen de equipos importantes de fútbol.

"Este país (Brasil) es la meca del fútbol", expresó Valcke.

"Aunque hemos progresado y se avanza en fases que son un poco complicadas y tensas entre Brasil y nosotros --porque no todo está listo-- la Copa Mundial es claramente el torneo de ensueño de todos los amantes del fútbol. ... Habrá, cierto, problemas. Habrá problemas porque el país tiene el tamaño de un continente", apuntó.