49ers-Seahawks: Intimidación es la palabra clave

Los enormes y malvados jugadores de futbol estadounidense no se intimidan por nada. Ni el ruido, ni el clima, ni las estadísticas, ni los golpes duros.

Díganle eso a las dos defensivas que disputarán el dominio del partido por el campeonato de la NFC el domingo.

O a las ofensivas.

Seattle y San Francisco se ubicaron en el primero y tercer sitios en puntos permitidos esta temporada. Los Seahawks (14-3) ganaron la división Oeste de la Conferencia Nacional con la defensa más mezquina en yardaje admitido, y los 49ers (14-4) fueron quintos en esa categoría.

Los Seahawks lideraron la liga con recuperaciones de balón (39), intercepciones (28) y margen de recuperaciones sobre entregas de balón (+20), mientras que los 49ers tuvieron +12.

Lo hicieron con escuadras que no se amedrentan, nunca. Son físicas, agresivas, implacables... como quieras llamarles.

"Creo que hacer que los defensive backs jueguen con fuerza es como debe ser el futbol", dijo el cornerback de los Seahawks Richard Sherman. "Muchas personas quieren ver grandes ofensivas. Uno ve grandes ofensivas todo el tiempo, jugadores que corren por sus zonas y jugadores que no pueden cubrirlos".

"Nosotros entramos y peleamos cada jugada. Ya sabes, va a haber algunos empujones y jaloneos, y así es el futbol. Así es como siempre ha sido", agregó.

La defensiva secundaria de Seattle es un buen lugar para empezar si vamos a hablar de intimidación. Se especializa en cobertura estrecha y tacleo tosco. No se echan para atrás.

"Nuestra energía, nuestra intensidad es la misma de siempre", dijo Sherman, quien ansía encontrarse por tercera vez con su contraparte divisional en lo que se ha convertido en una encarnizada rivalidad.

Y por cada Sherman, Kam Chancellor, Bobby Wagner y Michael Bennett que hay en Seattle, hay un Patrick Willis, un NaVorro Bowman, un Donte Whitner y un Justin Smith en San Francisco.

"Tienes que ser físico, quieres que piensen en ti en la cancha", dijo Whitner. "Esa es una parte importante del juego".

Funciona para ambos bandos. Bowman, un linebacker, se regocija con el juego agresivo de Anquan Boldin, el receptor veterano que se unió a los 49ers esta temporada. Boldin es uno de los jugadores más duros en su posición en la NFL.

Es, de hecho, uno de los más duros para cualquier posición, ofensiva o defensiva.

"Hace grandes jugadas para nosotros cuando lo necesitamos, sabe dónde están las cadenas cuando atrapa el balón, todas esas cosas", dijo Bowman para elogiar a Boldin, quien ayudó a vencer a los 49ers en el Super Bowl de la temporada pasada cuando era receptor de los Ravens. "E intimida a los cornerbacks. Es tan fuerte que los corners retroceden y simplemente tratan de hacer la tacleada".

Cualquier encontronazo en la cancha el domingo de Sherman y Chancellor contra Boldin podría ser épico.

Hay muchos jugadores que toman muy en serio el hacerle saber a los otros quién manda.

"Pregúntale a Kam Chancellor", dijo el receptor de los Seahawks Doug Baldwin sobre el safety contra el que entrena con frecuencia. "Yo diría que algunos jugadores se intimidan, otros no. Siempre le digo a Kam que si alguna vez trata de meterse conmigo lo golpearé en la boca. No asimilo bien la intimidación".

Hay otras maneras de sembrar miedo, o al menos dudas, en el oponente.

Para Golden Tate, receptor de Seattle, jugar bien también funciona.

"La intimidación proviene de lo que despliegas para que ellos lo vean en video, lo que haces en el terreno de juego", dijo. "Creo que mi juego, saltando para atrapar pases, cruzando la cancha, atrapando el balón en las diagonales, devolviendo una patada con los muchachos bloqueando para mí... eso puede ser intimidante".