El Salvador conmemora acuerdos de paz

Los salvadoreños conmemoraron el jueves el 22do aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz que terminaron con el conflicto armado, pero algunos aprovecharon la fecha histórica para exigir la derogación de la amnistía que impide llevar ante la justicia a los responsables de masacres y asesinatos selectivos durante la guerra civil que dejó 75.000 muertos y más de 8.000 desaparecidos.

El vicepresidente de la república y favorito para ganar las elecciones presidenciales del 2 de febrero, el ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, una vez más pidió perdón por los "daños" ocasionados durante la guerra (1980-1992).

"Desde lo más dentro de mi corazón, les pido perdón por los daños que ocasionamos durante el conflicto armado", dijo Sánchez Cerén. "Para seguir avanzando en la construcción de la paz hay que profundizar los cambios iniciados en el 2009, como mecanismo de democracia".

Sánchez Cerén, formó parte de la comandancia general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y uno de los que firmó los acuerdos de paz.

El Frente llegó al poder en el 2009 con el experiodista Mauricio Funes, tras 20 años de gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (1999-2009).

En el acto participaron varios excomandantes guerrilleros que participaron en las negociaciones y en la firma de los acuerdos de paz, el 16 de enero de 1992 en México.

Más de un centenar de dirigentes de organizaciones sociales y estudiantes universitarios, marcharon hasta la sede del Arzobispado capitalino para exigir la derogación de la ley de amnistía y pedir el resguardo de miles de archivos que documentan las graves violaciones a los derechos humanos, en su mayoría cometidos por los militares.

"Un año después de la firma de los acuerdos de paz se da la infame ley de amnistía que abre la posibilidad a la impunidad y 22 años después no se ha hecho absolutamente nada para que se revierta", dijo la defensora de los derechos de la mujer, Ima Guirola.

La ley de amnistía decretada en 1993 por el presidente Alfredo Cristiani (1989-1994) pocas horas antes de que se divulgara un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas que responsabilizó a los altos mandos militares del asesinato de los seis sacerdotes jesuitas y sus dos colaboradoras.

En el 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró que la ley de amnistía carece de validez porque es contraria a la convención interamericana. Esto significa que no fue valida en ningún momento y por lo tanto tiene que dejar de ser un obstáculo para investigar, procesar y sancionar a los responsables de crímenes como la Masacre de El Mozote, donde los militares asesinaron en 1981 a un millar de campesinos.

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia estudia una demanda de inconstitucionalidad contra la ley de amnistía que incluye a militares y guerrilleros que participaron en la guerra civil.

El presidente Funes celebró la firma de los acuerdos de paz con un homenaje al obispo Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 198o, y le puso su nombre al Salón de Honor de la casa presidencial. También firmó la iniciativa de ley para nominar la principal terminal aérea del país como Aeropuerto Internacional Oscar Arnulfo Romero.