Debaten en Filadelfia sobre ID para inmigrantes

¿Se debe permitir que conduzcan automóvil los inmigrantes que viven sin autorización en Estados Unidos? ¿Deben tener derecho a que la ciudad les otorgue una credencial de identificación con fotografía?

Ocho estados y el Distrito de Columbia han respondido sí en cuanto a las licencias de conducir mediante leyes controvertidas que fueron aprobadas el año pasado.

Al menos nueve municipalidades a nivel nacional, como Trenton, han adoptado desde 2007 los programas "muni-ID" (identificación municipal) sobre la premisa de que muchos de los residentes, entre éstos inmigrantes sin permiso, personas sin casa e indigentes, carecen de un documento de este tipo necesario para tener una vida normal.

A medida que comienza 2014, la discusión sobre estos temas volátiles se propaga en Filadelfia y Harrisburg.

"Hay que imaginar que se carece de una identificación válida y es muy necesaria" para cobrar cheques, rentar apartamentos y contratar servicios, dijo Desi Burnette, de la campaña Fight for Drivers Licenses (Lucha a favor de la Expedición de Licencias de Conducir) en la que se defiende la entrega de estos documentos a inmigrantes sin permiso en Pensilvania.

La campaña apoya una iniciativa de ley que permita a los inmigrantes no autorizados solicitar licencias que contengan números individuales de identificación del contribuyente en lugar de números del Seguro Social.

Los partidarios afirman que este tipo de programas fomentan la seguridad pública al alentar a todos los residentes a que paguen impuestos, contraten seguros para vehículos, abran cuentas bancarias y sientan confianza de denunciar delitos ante la policía para lo que se les pide una identificación.

"Es un enorme paso hacia adelante", dijo Nicole Kligerman, organizador comunitario con el Nuevo Movimiento Santuario de Filadelfia, que se opone a las deportaciones.

"Esta iniciativa reconoce las aportaciones que hacen (los inmigrantes no autorizados). Permite a las personas de las que no hay registro oficial alguno que hablen, que participen más cabalmente", agregó.

"Todos los que no tenemos residencia legal en Pensilvania necesitamos licencias de conducir para ir de casa a nuestros trabajos y viceversa", dijo María Juárez García, de 37 años, que llegó hace nueve años a Filadelfia procedente de México.

Las credenciales de identificación y las licencias de conducir emitidas a nivel local no confieren permiso para vivir en Estados Unidos.

Al contrario, dicen los partidarios, conceden a las personas marginadas la credencial con fotografía que necesitan para ingresar en la escuela de sus hijos o pasar la inspección de seguridad al visitar a un amigo en el hospital.

Según los detractores, estas iniciativas integran a los inmigrantes sin permiso en el tejido de la comunidad cuando deberían erradicárseles. Incluso podría haber abusos si las licencias dijeran "para conducir solamente, no sirve como identificación", aseguran.

Otros detractores afirman que esos documentos constituirían un camino furtivo hacia la legalización de inmigrantes no autorizados.

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Con información del The Philadelphia Inquirer, http://www.inquirer.com

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Interactivo AP: http://hosted.ap.org/interactives/2013/reforma-migratoria/