Reyes, otro futbolista asesinado en Colombia

La muerte del delantero Ferley Reyes de un disparo en la cabeza se sumó a la larga lista de jugadores y dirigentes del fútbol colombiano víctimas de la violencia.

Reyes, de 22 años, acababa de vincularse con el Unión Magdalena de Santa Marta de la segunda división del balompié colombiano. El ariete fue baleado el miércoles por la noche junto con su compañero de equipo Luis Díaz Asprilla, quien recibió impactos en el tórax, una pierna y un brazo.

Díaz Asprilla, de 26 años, fue intervenido quirúrgicamente y se encontraba en condición estable, informó el médico del Magdalena, Edgar Sánchez Comas.

Reyes y Díaz Asprilla fueron agredidos mientras estaban con sus compañeros de equipo Julio Murillo y Carlos Angulo en una peluquería en la calle en el sector El Rodadero de Santa Marta, ciudad en el Caribe colombiano a unos 750 kilómetros al norte de Bogotá, dijo el gerente del club Fernando Ardila.

"Inicialmente lo que se estableció fue que (el ataque) era directamente para el jugador (Reyes)", dijo Ardila al diario El Colombiano de Medellín.

Otro miembro del Unión Magdalena, el defensor Oliver Fula, reveló el jueves que vio a Reyes antes de su muerte y que el delantero le pidió que le recomendara una peluquería. Fula sugirió que fuese a una de Pescaíto, popular barrio donde nació Carlos "Pibe" Valderrama, pero finalmente se trasladó al Rodadero.

El ataque fue atribuido a un hombre que bajó de una motocicleta que conducía otro sujeto. Ambos escaparon.

El asesinato de Reyes se produjo en plena pretemporada, cuando el Magdalena se alista para tratar su regreso a la primera división de la que descendió hace ocho años.

La contratación de Reyes la sugirió el técnico Fernando Velasco.

"Hasta diciembre estaba haciendo goles en un equipo de la Primera C del (departamento del) Valle, de ahí que valoramos esa condición y decidimos traerlos. Nos duele mucho su muerte", declaró Velasco.

El coronel Juan Carlos Restrepo, comandante de la policía de Santa Marta, ciudad turística entre las seis más violentas de Colombia, encabezaba el jueves la acción para tratar establecer el motivo del asesinato y encontrar a los criminales.

Los asesinatos más famosos de futbolistas fueron los del zaguero Andrés Escobar, en 1994 en Medellín, luego de la eliminación de Colombia del Mundial de Estados Unidos, el del goleador Albeiro "El Palomo" Usuriaga en 2004 en Cali.

Escobar recibió varios disparos a la salida de una discoteca y la muerte fue atribuida al guardaespaldas de supuestos narcoapostadores, según precisaron en su momento las autoridades.

Usuriaga, por su parte, murió acribillado cuando jugaba domino en un establecimiento público.

Otro caso notorio fue el asesinato del árbitro Alvaro Ortega, baleado después de un partido en noviembre de 1989 en Medellín.

Desde la década de los 80, la lista de futbolistas víctimas de la violencia incluye a Omar Cañas, Felipe Pérez, Lucio España, Juan Guillermo Villa, Norberto Cadavid, Carlos Zulbarán, Edison Alvarez, Miguel Mosquera Torres, Jorge Carmona, Edson Becerra y Edison Chará.

La lista de dirigentes asesinados igualmente es frondosa y entre otros aparecen Octavio Velásquez, Oscar Upegui, Héctor Mesa Gómez, Pablo Correa Ramos, Carlos Arturo Mejía, el médico Diego Arbeláez, Guillermo y Germán Gómez, Oscar López, Arturo Bustamante y César Villegas.

La mayoría de las muertes han quedado en la impunidad.