Brasil sanciona ley de atención ante violación

La presidenta Dilma Rousseff sancionó el jueves una ley que obliga a dar atención psicológica y médica a mujeres víctimas de abuso sexual, criticada por la iglesia Católica porque permite interrumpir embarazos causados por una violación.

La ley, en discusión desde 1999, había sido votada por unanimidad en las dos cámaras del Congreso y apunta a auxiliar a las víctimas de violencia sexual, siendo Brasil uno de los países con peores índices de este tipo de agresión. La disposición entrará en vigor el viernes cuando sea publicada por el Diario Oficial de la Unión (la gaceta oficial).

La sanción de la ley por parte de la presidenta "significa respeto a las mujeres que sufren violencia sexual, con la adopción de acciones que amenizan su sufrimiento con atención inmediata y multidisciplinaria para el control y tratamiento de los impactos físicos y emocionales causados por la violación", dijo la ministra de Políticas para la Mujer, Eleonora Menicucci.

Por el contrario, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, que congrega a la jerarquía católica del país, pidió a la gobernante vetar dos artículos de la ley, uno de los cuales permite que la víctima de violación pueda utilizar la llamada "píldora del día siguiente", que interrumpe el embarazo y es considerada abortiva.

La otra norma que los obispos pidieron rechazar tiene que ver con la proporción de información a las víctimas sobre sus derechos legales y servicios sanitarios disponibles, porque permitiría a la víctima de la violación enterarse de sus derechos de interrumpir un embarazo causado por la violencia sexual.

Sin embargo, Rousseff sancionó la ley integralmente sin ningún veto días después de que Brasil recibió la visita del papa Francisco, jefe del catolicismo mundial.

Menicucci defendió el uso de la píldora, conocida también como anticonceptivo de emergencia, citando datos oficiales de que cuando es ofrecida a las víctimas de violencia sexual hasta 72 horas después de la violación cae el número de abortos ilegales.

Datos oficiales indican que cada 12 segundos una mujer es violada en Brasil y según el Ministerio de Salud las violaciones notificadas aumentaron 157% entre 2009 y 2012.

"La violencia sexual es considerada una de las formas más graves de violencia, es considerada una tortura que tiene como víctimas a millares de personas, siendo la mayoría de ellas de sexo femenino", declaró Menicucci, quien sostuvo que es uno de los crímenes menos denunciados por las víctimas, muchas veces por la vergüenza que les causa haber sufrido la agresión.