Presidente Maduro ajusta su equipo económico

El presidente Nicolás Maduro reorganizó su equipo de económico, pero pareció quedarse corto al evitar anunciar iniciativas dolorosas como una devaluación y otras medidas importantes para hacer frente a la difícil situación económica generada por una galopante inflación, severos problemas de abastecimiento y un fuerte desbalance en las cuentas fiscales, así como frenar la caída de la moneda local en el mercado negro.

En su mensaje anual, que está obligado por ley a presentar ante la Asamblea Nacional, Maduro aseguró que no devaluará el bolívar que desde febrero del 2013 se cotiza oficialmente a unos 6,30 por dólar, en tanto, su gobierno fortalecerá el Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas (SICAD) para atraer la inversión extranjera muy necesaria en este país sudamericano.

"Vamos a mantener el dólar a 6,30. El dólar de la República durante todo este año y durante bastante tiempo hacia adelante; y vamos a fortalecer el SICAD", un sistema de subasta de dólares en el que la tasa de cambio está muy por encima de la paridad oficial, dijo Maduro en un maratónico discurso. El viernes pasado, la tasa de cambio del SICAD se ubicó en 11,30 bolívares por dólar, según cifras del Banco Central.

El gobierno activó ese sistema de subastas de dólares en marzo pasado, pero no fue hasta julio cuando el mecanismo se comenzó a aplicar de manera regular.

La devaluación era esperada desde hace meses, ya que el bolívar se ha desplomado a un décimo de su valor oficial en el floreciente mercado negro y la demanda de divisas baratas mermó las reservas internacionales en un 30% el año pasado, de acuerdo a cifras del Banco Central de Venezuela.

Maduro anunció que el ministro de Finanzas Nelson Merentes será reemplazado por Marcos Torres en ese despacho. Merentes asumirá de nuevo la presidencia del Banco Central, cargo que desempeñó durante cuatro años.

Rafael Ramírez, el ministro de Petróleo y presidente de la petrolera estatal PDVSA, seguirá como vicepresidente del Area Económica.

La estatal Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), que en los 11 años de control de cambio atiende la venta de dólares a las empresas y personas naturales, será disuelta y sus funciones absorbidas por el recientemente creado Centro Nacional de Comercio Exterior.

"Se reestructurarán todos los mecanismos de acceso a las divisas", señaló el mandatario.

Ante la incertidumbre generada por la falta de definición sobre las políticas en materia cambiaria, el retraso de las autoridades en la entrega de divisas a los importadores, la caída de las reservas internacionales y los crecientes problemas de escasez e inflación, el mensaje del gobernante era esperado con gran expectativa.

Algunos políticos de oposición y analistas se mostraron decepcionados.

El diputado opositor Miguel Pizarro escribió en la red social Twitter que el acto para exponer "Memoria y cuenta" de su gestión 2013 estuvo "llena de artistas, flores y cámaras pero que no trae ni buenas noticias ni soluciones al país".

Hasta el momento el gobierno sólo ha realizado ajustes puntuales de la tasa de cambio en los sectores aurífero, turístico e inversiones petroleras, a los que les autorizó el uso de la tasa resultante de las subastas de dólares oficiales que está alrededor de 11,30 bolívares por dólar.

Algunas empresas locales de los sectores de alimentos, medicina, comercio y medios de comunicación se han quejado de que desde hace más de un mes el gobierno no entrega divisas para las importaciones, lo que está afectando la producción y ha agudizado los problemas de desabastecimiento de algunos alimentos y otros bienes básicos.

De igual forma el gobierno no ha autorizado este año divisas para los viajeros y para las compras por Internet con tarjeta de crédito.

Horas antes, el economista Henkel García, director de la firma local de análisis económico Econométrica dijo a The Associated Press en entrevista telefónica que ante la falta de definición sobre las políticas cambiarias y las regulaciones que impondrá el gobierno a las empresas sobre sus márgenes de ganancia "la economía nacional ahora está prácticamente paralizada".

Venezuela culminó 2013 con un crecimiento de 1,6% del Producto Interno Bruto, muy por debajo del registro de 2012, que fue de 5,6%.

Maduro, quien asumió el gobierno en abril, activó dos meses atrás una serie de medidas para combatir la inflación que implicaron las expropiaciones de algunos comercios de electrodomésticos acusados de especular, la rebaja de precios de algunos bienes, inspecciones masivas de comercios y la detención de algunos empresarios que fueron acusados de vender con sobreprecio bienes adquiridos con dólares oficiales.

Las medidas adoptadas por el mandatario izquierdista tuvieron poco impacto sobre la inflación, que cerró el año pasado en 56,2%, una de las mayores tasas que se ha alcanzado en el país en casi dos décadas a pesar de tener control de precios y de cambio desde 2003.

Ante las recientes acciones tomadas por Maduro, que han implicado un mayor control de Estado sobre la economía, entre algunos analistas y bancas de inversión existe escepticismo de que Venezuela, uno de los mayores exportadores de crudo de la región, pueda superar los severos desajustes económicos que enfrenta generados en parte por un creciente gasto público y los millonarios financiamientos que ha hecho el Banco Central a la estatal Petróleos de Venezuela S.A.

En medio de este complejo escenario las reservas internacionales del país han registrado en lo que va del año un descenso de 948 millones de dólares que las llevó a inicios de semana a 20.788 millones de dólares.