Testigo: Autoridades, horrorizadas ante WikiLeaks

La fiscalía en el caso del soldado Bradley Manning ha centrado su acusación en daño causado por la filtración de documentos a través de Wikileaks de más de 250.000 cables diplomáticos estadounidenses.

El primer testigo presentado el jueves durante la audiencia de sentencia a Manning fue la ex subsecretaria de Estado, Elizabeth Dibble, que indicó que los funcionarios de la agencia reaccionaron con "horror e incredulidad" cuando WikiLeaks comenzó a publicar los cables a fines del 2010.

El ex analista de inteligencia del ejército estadounidense podría ser condenado a 136 años de prisión por enviar los cables y más de 470.000 reportes del campo de batalla en Irak y Afganistán al sitio en internet que se opone al secreto en este tipo de sucesos.

El gobierno inició el miércoles la exposición de su caso para la sentencia de Manning con el testimonio de que la publicación de WikiLeaks sobre los reportes del campo de batalla fracturó las relaciones militares que Estados Unidos había formado con gobiernos extranjeros y había silenciado a algunos pobladores afganos amigables.