Decenas de permutas en presupuesto federal

Un enorme proyecto de ley de gastos por 1,1 billones de dólares para financiar al gobierno hasta octubre y superar de una vez por todas las amargas batallas presupuestarias del pasado año está recibiendo críticas en general positivas por parte de los representantes republicanos deseosos de evitar otra crisis de cierre parcial del gobierno cuando el país se encuentra a 10 meses de unas elecciones.

Republicanos veteranos dijeron que la respuesta favorable a la abarcadora ley de gastos refleja el deseo de las bases de evitar una repetición de las discusiones presupuestales, políticamente perjudiciales, que los enfrentaron con la Casa Blanca y llevaron a 16 días de cierre parcial de gobierno el año pasado. El cierre arrastró a la baja las cifras de aprobación del Congreso y perjudicó en especial a los republicanos. Sin embargo, han recuperado apoyo en medio de la problemática implantación de la ley de salud del presidente Barack Obama.

"El cierre educó, en particular a nuestros miembros más jóvenes que no estaban aquí durante nuestro cierre anterior, sobre lo inútil de esa práctica", dijo el presidente de la comisión de asignaciones de la cámara Harold Rogers, republicano por Kentucky. "Hay una determinación realmente sólida ahora de que vamos a recuperar y utilizar el poder de la cartera que constitucionalmente se le ha dado al Congreso".

Favoritos del tea party como el senador Ted Cruz, republicano por Texas, se tardaron en criticar la medida, que posiblemente se apruebe en el Senado a más tardar el sábado y probablemente antes. Cruz fue una fuerza clave en la estrategia políticamente desastrosa de cerrar el gobierno por la financiación de la ley de salud conocida popularmente como Obamacare.

La enorme iniciativa contiene decenas de permutas entre demócratas y republicanos, ya que da cuerpo a los detalles del acuerdo sobre el presupuesto que el Congreso aprobó el mes pasado. Ese pacto otorgó un alivio relativamente modesto, pero muy solicitado, al Pentágono y las agencias nacionales después de los profundos recortes presupuestarios del año pasado.

La Cámara de Representantes, encabezada por los republicanos, aprobaría el miércoles el documento de 1.582 páginas, aunque los conservadores del tea party se opondrán.

Los demócratas están encantados con el nuevo dinero para asignar a enseñanza preescolar universal y proyectos de obras públicas, mientras que los republicanos lamentarán perder batallas familiares en políticas sobre aborto.

El proyecto de ley eliminará las reducciones del gasto presupuestario que amenazaron la construcción de nuevos portaaviones y cazas de combate. Mantiene las subvenciones de la vivienda para los pobres, otorga a los empleados federales, tanto civiles como militares, un aumento salarial del 1% y refuerza la seguridad en las embajadas estadounidenses. El gobierno del presidente Barack Obama no recibirá partidas suficientes para cumplir sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional, pero recibirá gran parte del dinero solicitado para el nuevo seguro médico y la reforma del 2010 de las regulaciones financieras.

"Este acuerdo indica al pueblo estadounidense que podemos llegar a un compromiso, y que podemos gobernar", dijo la presidenta de la Comisión de Apropiaciones del Senado, la demócrata Barbara Mikulski. "Termina el cierre, el retraso y la intransigencia política".

La votación de Cámara es esperada menos de 48 horas después de que el proyecto se hizo público, pese a que los republicanos prometieron una revisión de 72 horas durante su campaña para lograr la mayoría en la Cámara en el 2010.

El martes, la Cámara aprobaría un proyecto de ley de financiación a corto plazo para prolongar hasta el sábado a medianoche el plazo del Senado para terminar el proyecto de ley general de gastos. El plan presente de ese apartado expira el miércoles por la tarde.