Cambios a programa de espionaje generan oposición

Las compañías telefónicas se oponen discretamente a la propuesta de cambiar la manera en que colectan registros telefónicos de sus clientes para contribuir a los programas de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés).

Les preocupa estar expuestas a demandas y costos si el gobierno les pide conservar información acerca de los usuarios por más tiempo que en la actualidad.

Se espera que el presidente Barack Obama anuncie el viernes qué cambios está dispuesto a hacer para resolver las preocupaciones por la privacidad, las libertades civiles y los aspectos legales que se plantearon por las tácticas de vigilancia de la NSA.

Uno de los temas más importantes es si el gobierno continuará compilando los registros telefónicos de millones de estadounidenses cada día para que el gobierno pueda identificar a cualquiera que crea que está en contacto con terroristas conocidos.

El comité revisor elegido por el presidente ha recomendado acabar con el programa dela forma en que funciona actualmente. Recomendó que la NSA deje de almacenar los registros y que las telefónicas, o un tercer actor, se encarguen de hacerlo, y pidió que se creen nuevos requerimientos legales que el gobierno debe cumplir antes de que pueda indagar las conversaciones telefónicas de cualquiera.

Pero las compañías telefónicas no quieren hacer ese trabajo. Sus directivos y abogados se han quejado del plan en reuniones confidenciales con autoridades y congresistas influyentes de comités de inteligencia, de acuerdo con testimonios recabados por The Associated Press.

Según dos directivos con conocimiento de las discusiones, la industria de la telefonía móvil dijo al gobierno que prefiere que la NSA mantenga el control del programa de espionaje y sólo aceptaría cambios si tiene obligación legal. Los directivos hablaron en forma anónima porque no estaban autorizados a divulgar el contenido de las conversaciones privadas.

Pero también ha habido quejas públicas. "Nuestros afiliados se pondrán a la imposición de obligaciones para conservar datos por más tiempo del necesario", dijo Jot Carpenter, vicepresidente de asuntos gubernamentales en la CTIA-Asociación Inalámbrica, el grupo que congrega a la industria de telefonía móvil.

Se espera que el grupo revisor de inteligencia y tecnología de comunicaciones discuta estos temas el martes en una audiencia en el comité judicial del Senado. El comité tendrá una labor importante en la creación de nueva legislación para este tema.

Directivos y abogados de la industria dijeron que las compañías serían renuentes a convertirse en guardianes de los registros telefónicos y sólo si las leyes actuales se cambiaran para relevarlos de responsabilidades legales y de cubrir los costos.

La responsabilidad es una preocupación para las telefónicas, que podrían ser demandas en caso de que algún intruso cibernético tuviera acceso no autorizado a los registros. Bajo la ley antiterrorista "Patriot Act", que rige el programa de recolección de conversaciones telefónicas de la NSA, las empresas de telefonía no son responsables legalmente cuando entregan información al gobierno en investigaciones sobre terrorismo.

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La periodista de The Associated Press Kimberly Dozier contribuyó a este despacho.