Andretti confía en colombiano y otras novedades

Michael Andretti emprendió toda una reestructuración con el objetivo de que su escudería vuelva a la cima de la serie IndyCar en la próxima temporada.

Cambió de fabricante de motor; contrató al colombiano Carlos Muñoz, una de las mayores promesas de la serie, como piloto de tiempo completo, y dio nuevos colores a los bólidos de los veteranos James Hinchcliffe y Marco Andretti, su hijo.

Ahora, espera ver si todo eso funciona.

"Hicimos un análisis sincero sobre nosotros mismos para ver cómo podíamos mejorar. Creo que mejoramos de 2011 a 2012 y de 2012 a 2013, pero tuvimos mala suerte el año pasado", dijo Andretti el lunes, durante la presentación oficial de su escudería en Indianápolis.

Andretti, ex astro de la IndyCar y ahora dueño de equipo, fue alguna vez el amo y señor de la serie.

Como piloto, ganó 42 carreras, la mayor cifra en la historia de la CART. Se apoderó en 32 ocasiones de la "pole" y conquistó el campeonato de 1991.

En su gestión como dueño, ha conseguido cuatro títulos por puntos y dos victorias en las 500 Millas de Indianápolis, una de las pocas carreras que no ganó como piloto.

Pero después de que Ryan Hunger-Reay ganó el campeonato de 2012, con Andretti como estratega del equipo, un mal desempeño en 2013 llevó a revisar los errores.

Hunter-Reay conservará su bólido número 28, con franjas amarillas y rojas, patrocinado por DHL. Muñoz ocupará el auto número 34, blanco y verde, auspiciado por Cinsay, una empresa de tecnología para comercialización de video, con sede en la ciudad texana de Austin.

El hijo de Andretti conducirá el bólido 25, amarillo y azul, patrocinado por Snapple, mientras que Hinchcliffe volverá al auto 27 pintado azul y blanco, con el apoyo de Untied Fiber & Data.