Referendo constitucional definirá futuro de Egipto

En momentos que una presidencia encabezada por el poderoso jefe militar parece más probable cada día, esta semana se realizará un referendo constitucional en medio de un masivo despliegue de seguridad que muchos consideran un voto de confianza sobre el régimen instalado el verano pasado.

La carta magna es una nueva versión de una constitución respaldada por los islamistas y aprobada en diciembre de 2012 durante el gobierno del destituido presidente Mohamed Morsi y su Hermandad Musulmana. Elaborada por un panel de 50 miembros, en su mayoría políticos seculares, penaliza la discriminación, consagra la igualdad de género y garantiza numerosos derechos.

Pero sobre todo, la votación del 14 y 15 de enero ofrece al cada vez más popular jefe militar Abdul Fatá el-Sisi su primera prueba electoral desde que destituyó a Morsi en un golpe militar el 3 de julio de 2013. Una cómoda votación para el "Sí" y un respetable resultado serían concederle legitimidad, mientras afecta el argumento de los islamistas de que Morsi es todavía el presidente electo.

"No es sólo un referendo constitucional. Es sobre muchas cosas, incluyendo el-Sisi y la lucha contra la violencia de los milicianos", dijo el analista y columnista Makram Mohamed Ahmed, cercano al ejército. "No puedo imaginar que un gran 'Sí' automáticamente implique una nueva legitimidad que sería rápidamente reconocida por Occidente, pero es una buena constitución a la que debe dársele su proceso".

Con tanto en juego, las autoridades están llevando a cabo una masiva operación de seguridad para proteger los colegios electorales y a los votantes. El despliegue incluye 160.000 soldados, entre ellos paracaidistas de élite y comandos respaldados por vehículos blindados y helicópteros, según funcionarios militares y de seguridad.

Habrá un número aún mayor de policías: más de 200.000. Ante el temor de ataques de extremistas, habrá soldados en los aeropuertos de todo el país. Aviones militares vigilarán rutas del desierto poco usadas para llegar a las principales ciudades, dijeron funcionarios que pidieron no ser identificados.

Agregaron que también habrá francotiradores desplegados en lugares secretos cerca de los centros de votación y las provincias donde hubo importantes brotes de violencia serán protegidas.