Primer debate de candidatos en El Salvador

El primer debate en la historia política de El Salvador ocurrió el domingo, trasmitido por todas las televisoras y más de 150 radioemisoras del país, pero los cinco candidatos presidenciales que se enfrentaron dejaron en el aire más preguntas que respuestas, como en el tema del financiamiento.

Los candidatos presentaron sus propuestas en temas como la educación, salud, seguridad y economía, pero nadie dijo cómo van a financiar sus proyectos.

Las más recientes encuestas de tres prestigiosas universidades del país dan la ventaja al candidato del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Salvador Sánchez Cerén, seguido por el candidato opositor de la derechista Alianza Republicana Nacionalista, Norman Quijano.

Pese a que el Frente aparece con ventaja en la intención del voto para las elecciones presidenciales del 2 de febrero, no alcanza el 50% más uno de los votos válidos necesarios para ganar en una primera vuelta.

En tercer lugar aparece la coalición de tres partidos conservadores, que bajo la bandera de Unidad han postulado al ex presidente Tony Saca (2004-2009).

En la contienda también participan el Partido Salvadoreño Progresista, dirigido por militares, y la Fraternidad Patriótica Salvadoreña. Ninguno de ellos puntea en las encuestas.

"Como debate, ha sido pobre, con poca interacción, con poca exigencia de concreción en algunos puntos. Yo creo que es un debate pobre", dijo el sacerdote jesuita José María Tojeira, de la Universidad José Simeón Cañas.

"Realmente no fue un debate. En un debate hay confrontación de ideas, de argumentos contra argumentos", agregó Roberto Rubio, de la Fundación Nacional para el Desarrollo.

"El moderador les preguntó insistentemente a todos 'cómo van hacer esto' (pero) nunca, nunca dieron ni cifras, ni dijeron de dónde realmente se saca el dinero", agregó Rubio.

En el tema de la seguridad, Quijano prometió usar "los poderes de la Constitución para militarizar la seguridad pública y establecer granjas militares". Agregó que cuando un joven esté en riesgo de entrar a las pandillas, será incorporado a las fuerzas armadas, donde se les aplicará "la justicia militar y no el Código Penal".

Sánchez Cerén ofreció combatir la delincuencia con "dos manos inteligentes": una en apoyo a las familias, con inversión en las comunidades y una mejor educación y "en la otra mano, la firmeza del Estado en la conducción de la policía, que va a seguir siendo ampliada, fortalecida y depurada".

En las elecciones presidenciales participarán nueve partidos legalmente inscritos, pero sólo se postularon cinco candidatos, entre los que destacan Sánchez Cerén, Quijano y Saca. Si ninguno de los candidatos obtiene la mitad más uno de los votos habrá una segunda vuelta el nueve de marzo entre los dos más votados.

Los partidos políticos y sus candidatos podrán realizar propaganda hasta el 29 de enero.

Por primera vez en la historia del país podrán emitir el sufragio los salvadoreños residentes en Canadá y Estados Unidos, y se ampliará a los 262 municipios de la nación el voto residencial, que en los pasados comicios municipales y legislativos abarcó a 185.