Crece en el Senado apoyo para más sanciones a Irán

Cincuenta y nueve senadores respaldan un nuevo paquete de sanciones que dicen aumentará la presión sobre Irán para hacer concesiones en su programa nuclear, según asistentes legislativos. Pero eso pudiera colocar al Congreso más cerca de aprobar una ley que el gobierno del presidente Barack Obama considera una amenaza a una oportunidad diplomática histórica.

Los senadores a favor son todos los republicanos excepto Jeff Flake, de Arizona, y Rand Paul, de Kentucky, dijeron asistentes. Un total de 16 demócratas respaldan la ley, entre ellos Chuck Schumer, de Nueva York, un destacado aliado de Obama. Y se considera que muchos más están indecisos.

Con el respaldo de la Cámara de Representantes a una mayor presión económica sobre Teherán, el Senado está cerca de tener los 60 votos necesarios para aprobar la mayoría de las leyes. Y los que defienden esa iniciativa no están lejos de reunir los 67 votos que necesitan para invalidar un veto presidencial, que Casa Blanca ha prometido si se aprueba. Los asistentes ofrecieron el conteo más reciente a condición de no ser identificados porque no están autorizados a hablar públicamente del tema.

Funcionarios del gobierno temen que las nuevas restricciones económicas pueden poner el peligro un acuerdo temporal al que varias potencias mundiales llegaron con Irán en Ginebra en noviembre, así como negociaciones que se desarrollan sobre un acuerdo final que eliminaría la amenaza de que Irán desarrolle armas nucleares. Al eliminar las posibilidades diplomáticas, alega el gobierno, el Congreso hacer una guerra potencial con Irán más probable.

"La necesidad de sanciones adicionales a futuro ya es clara", dijo el viernes el senador Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey y quien redactó el proyecto de ley. Desde el acuerdo interino, alegó, Irán ha hecho varios anuncios sobre sus programas de uranio y plutonio que fortalecen la necesidad de que Washington mantenga la presión. "Esto no es un camino hacia la guerra", dijo Menéndez.

La medida coloca en una lista negra a varios sectores industriales iraníes y amenaza a bancos y compañías de todo el mundo con prohibirles operar en Estados Unidos si ayudan a Irán a exportar más petróleo. Las cláusulas sólo entrarían en efecto si Teherán infringe el acuerdo interino de seis meses o permite que venza sin un acuerdo nuclear integral.

Un total de 26 senadores copatrocinaron el proyecto de ley cuando se presentó el mes pasado. A pesar el aumento del apoyo entre demócratas y republicanos, varios legisladores clave se mantienen opuestos.

Diez demócratas presidentes de comisiones, entre ellos senadores tan influyentes como Dianne Feinstein, de California, y Carl Levin, de Michigan, han exhortado a suspender las sanciones mientras el gobierno y sus aliados diplomáticos prueban si el presidente iraní Hasán Rouhani respetará el acuerdo de Ginebra. El presidente de la mayoría del Senado, Harry Reid, canceló una votación durante negociaciones sobre el presupuesto de defensa antes de la Navidad.

Por su parte, la Cámara aprobó una medida similar en julio pasado en una votación de 400-20 y probablemente aprobaría las nuevas sanciones por un margen abrumador.

Los partidarios de las sanciones dicen que el gobierno necesita más presiones para asegurar un mejor acuerdo. En Ginebra, las potencias mundiales prometieron a Teherán aliviar sanciones por valor de unos 7.000 millones de dólares por tomar medidas que sólo suspenden temporalmente, no desmantelan, elementos centrales del programa nuclear. Irán insiste en que el programa tiene fines pacíficos como energía e investigación médica.

Pero el gobierno cita varias preocupaciones sobre el momento del proyecto de ley y el realismo de hacer cumplir cláusulas como una prohibición mundial a las exportaciones iraníes de crudo para 2015.

La ley "sería contraproducente", dijo el viernes el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, agregando que las nuevas sanciones ofrecerían a Irán una oportunidad para alegar que Estados Unidos negoció de mala fe y que eso socavaría la cooperación de Washington con aliados que necesita para hacer cumplir las sanciones internacionales.

Rusia ya pudiera estar negociando un acuerdo petrolero con Irán que a Estados Unidos le sería muy difícil bloquear, según analistas que siguen de cerca la situación en Irán. A pesar de sus diferencias en otros asuntos, Obama y el presidente ruso Vladimir Putin han coordinado estrechamente los temas de no proliferación nuclear.

"Dudo mucho que Obama se enfrente a Putin sobre esto dada la dependencia de Rusia antes de la próxima ronda de negociaciones", dijo Mark Dubowitz, expertos en asuntos iraníes de la Fundación para la Defensa de las Democracias.