Obama probablemente acepte cambios en espionaje

Se espera que el presidente Barack Obama endurezca las restricciones al espionaje estadounidense sobre líderes extranjeros, y también sopesa cambios en el acceso de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) a los registros telefónicos de los estadounidenses, de acuerdo con personas familiarizadas con la revisión que realiza la Casa Blanca de los programas de vigilancia de la nación.

Obama podría desvelar sus muy esperadas decisiones la próxima semana. Antes de ese anuncio, está realizando consultas con legisladores, defensores del derecho a la privacidad y funcionarios de inteligencia que fueron invitados a reuniones en la Casa Blanca el miércoles y el jueves.

"Aún está en esa etapa en que está escuchando y discutiendo con varios grupos de interés, y aprecia mucho las opiniones y consejos que está recibiendo en este asunto", dijo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney.

Entre los cambios que se espera que anuncie Obama está una mayor supervisión del Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia, un documento confidencial que jerarquiza las prioridades de recolección de inteligencia de Estados Unidos y se utiliza para tomar decisiones sobre el escrutinio de líderes extranjeros. Una junta de revisión presidencial recomendó aumentar el número de funcionarios políticos que ayuden a establecer esas prioridades, y eso podría dar lugar a límites en la vigilancia de aliados.

Documentos divulgados por el ex contratista de la NSA Edward Snowden revelaron que Estados Unidos vigilaba las comunicaciones de varios gobernantes extranjeros aliados, entre ellos la canciller alemana Angela Merkel y la presidenta brasileña Dilma Rousseff. Las revelaciones indignaron a las mandatarias, así como otros dirigentes, y funcionarios de Estados Unidos dicen que las revelaciones han dañado las relaciones de Obama en todo el mundo.

Obama y Merkel hablaron por teléfono el miércoles, pero los funcionarios estadounidenses no dijeron si discutieron los temas de la NSA.

El presidente también estaría considerando una de las recomendaciones más agresivas de la junta de revisión, una propuesta para despojar a la NSA de su capacidad para almacenar los registros telefónicos de millones de estadounidenses, y en su lugar, las compañías telefónicas o un tercero mantendrían los registros. La NSA podría acceder a los registros sólo al obtener la aprobación de un tribunal para cada búsqueda, aunque se podrían hacer excepciones en asuntos de seguridad nacional de emergencia.

No está claro si Obama al final apoyará la propuesta o qué tan rápido se pueda implementar si la acepta.

Antes de tomar su decisión final, el presidente debe recibir un informe aparte de una comisión semiindependiente conocida como la Junta de Revisión de la Privacidad y las Libertades Civiles, creada por el Congreso. Sin embargo, el reporte de ese panel se ha retrasado sin mayores explicaciones por lo menos hasta fines de enero, lo que significa que Obama anunciará sus decisiones antes de que se conozca el informe de ese grupo.