Estudio resalta debilidad en seguridad nuclear

La cantidad de países que poseen material para hacer un bomba nuclear se ha reducido en cerca de 25% en los dos años pasados, pero hay "eslabones frágiles" en la seguridad de los componentes que pueden ser aprovechados por grupos terroristas con resultados potencialmente catastróficos, según un estudio divulgado el miércoles.

El estudio de la Iniciativa de Amenaza Nuclear señaló que México, Suecia, Ucrania, Vietnam, Austria, República Checa y Hungría se han deshecho de todo o la mayor parte del material nuclear que había en sus territorios desde 2012.

Eso ha reducido de 32 a 25 la cantidad de países que poseen un kilogramo o más de material susceptible de usarse para hacer bombas nucleares, como uranio altamente enriquecido, señaló el estudio.

La Iniciativa de Amenaza Nuclear es un grupo privado, no partidista que trabaja para reducir el riesgo de aumento del arsenal nuclear.

"Es algo importante", dijo Page Stoutland, vicepresidente del programa de materiales nucleares del grupo. "Deshacerse de los materiales significa un país menos donde alguien puede robar material para hacer armas".

De acuerdo con el estudio, entre los 25 países que tienen material que puede usarse para fabricar bombas el que tiene la mejor seguridad es Australia, seguido de Canadá, Suiza, Alemania y Noruega. Estados Unidos se encuentra en el sitio 11, mientras que los países con peor seguridad son Israel, Pakistán, India, Irán y Corea del Norte; el estudio toma en cuenta factores como los métodos de contabilidad, seguridad física y seguridad en el transporte.

El informe señala que una parte significativa de estos materiales está almacenada sin mucha seguridad y es vulnerable al robo o venta en el mercado negro. Para hacer una bomba se requieren cantidades relativamente pequeñas de uranio o plutonio altamente enriquecido, que es el objetivo declarado por grupos terroristas como al-Qaida.

"El resultado de que un arma nuclear llegara a manos de terroristas o estados renegados sería catastrófico, con graves consecuencias que afectarían las economías, el comercio, los ejércitos, la salud pública, el medio ambiente y la estabilidad de los gobiernos alrededor del mundo", indica el reporte.

Aunque las preocupaciones por la seguridad de los materiales nucleares generalmente se refieren a Irán, Corea del Norte y Pakistán, el estudio señala que Estados Unidos tiene sus propias vulnerabilidades.

Destaca dos incidentes recientes que subrayan los problemas de Estados Unidos en el control de materiales nucleares que pueden usarse en armas, entre ellos, el de julio de 2012 cuando un grupo de manifestantes entró en el complejo Y-12 en Oak Ridge, Tennessee, donde se almacena el uranio usado para hacer bombas, se elaboran ojivas y el combustible nuclear para la Armada.

El estudio de la Iniciativa de Amenaza Nuclear también recuerda el despido en octubre de quien ocupaba el segundo puesto en importancia en el Comando Estratégico de Estados Unidos, que está a cargo de los planes de guerra y operaría el arsenal nuclear en caso de que el presidente ordenara su uso. El vicealmirante Tim Giardina fue cesado por acusaciones de apuestas, lo que genera dudas acerca de la seguridad de los secretos nucleares.

El asunto de Giardina, junto con la entrada a Oak Ridge, sugiere que "es peligroso e inaceptable" creer que la seguridad de los materiales nucleares en Estados Unidos está asegurada, dijo el estudio.