Atacan poblado de gobernador nigeriano

Pistoleros que gritaban "¡Dios es grande!" les dispararon a los fieles en una mezquita en el poblado del poderoso gobernador del estado norteño de Kano en Nigeria, dijeron el miércoles testigos. Tres personas murieron, informó la policía.

Se desconoce si el ataque fue efectuado por presuntos extremistas islámicos o si es un indicio de la violencia creciente en las disputas políticas antes de las elecciones presidenciales el año próximo en el mayor productor petrolero de África.

El sobreviviente Yusuf Ibrahim Kwankwaso dijo que los pistoleros allanaron la mezquita del poblado de Kwankwaso el martes por la noche y gritaron "¡Allahu'akbar!" mientras rociaban de balas a los feligreses, entre los que estaba el anciano padre del gobernador, que logró escapar ileso. Kwankwaso se encuentra a 30 kilómetros (20 millas) de Kano, la segunda ciudad más grande de Nigeria, y lleva el mismo nombre que el gobernador Rabiu Musa Kwankwaso.

Yusuf Kwankwaso, que no es pariente del gobernador, dijo que tres personas murieron en el lugar y una docena de heridos de bala fueron trasladados al Hospital de Enseñanza Malam Aminu Kano.

El subjefe policial Musa Magaji Majiya confirmó que hay tres muertos y 12 heridos.

Heshimu Suleiman, asesor especial del gobernador, estaba entre los políticos que afirmaron que el ataque tuvo móviles políticos con el fin de castigar a Kwankwaso por haber desertado del Partido Demócrático del Pueblo del presidente Goodluck Jonathan para marcharse a la coalición opositora Congreso de Todos los Progresistas.

Hasta el momento ni la oficina presidencial ni su partido se habían pronunciado al respecto.

Kwankwaso está entre un grupo de cinco gobernadores que abandonaron a Jonathan en noviembre, a lo que siguió la deserción de 37 legisladores en diciembre, lo que derivó en que el partido gobernante de Nigeria perdiera su mayoría en la Cámara de Representantes.

Las deserciones han sido un duro golpe para Jonathan en medio de crecientes fracturas en su partido en torno a lo que se percibe es su deseo por reelegirse, aunque no lo ha afirmado directamente. Sus colegas le han advertido al mandatario, en el poder desde 2010, que no altere el delicado equilibrio entre los musulmanes y cristianos de Nigeria y se apegue a una regla no escrita del partido de alternar la presidencia bajo esas líneas. El país tiene un número aproximadamente igual de musulmanes, que dominan el norte del país, y cristianos, que en su mayor parte radican en el sur.

___

La periodista Michelle Faul de The Associated Press contribuyó con este despacho desde Lagos, Nigeria.