Participantes de robo a FBI en 1971 revelan trama

Un grupo de activistas de Filadelfia que se oponían a la guerra de Vietnam y que irrumpieron en una oficina del FBI en 1971 para robar documentos que demostraban que la agencia tenía como blanco a los manifestantes, para después entregar el material a los medios, salieron a la luz por primera vez más de 40 años después para dar detalles sobre el allanamiento.

Una de las notas que el grupo robó y filtró instaba a los agentes del FBI a aumentar los interrogatorios de los izquierdistas en los campus universitarios, confiando en que ese esfuerzo "aumentaría la paranoia endémica en estos círculos, y servirá además para establecer el punto de que hay un agente del FBI detrás de cada buzón".

Hasta ahora, el delito estaba sin resolver, pero el período para levantar cargos contra cualquier persona ya caducó.

El grupo, que incluye a tres profesores universitarios, un director de guardería y un taxista, trazó gran parte de su plan en una casa en Filadelfia, antes de irrumpir el 8 de marzo de 1971 en la oficina del FBI en Media, unos 35 kilómetros (22 millas) al suroeste de Filadelfia.

Sus actividades se produjeron durante las protestas contra la guerra de Vietnam que dividió profundamente al país.

Los miembros del grupo hablaron con los medios de cara a la publicación de dos crónicas sobre el robo: el libro de la periodista Betty Medsger "The Burglary: The Discovery of J. Edgar Hoover's Secret FBI", publicado el martes, y "1971", el documental de la cineasta Johanna Hamilton que se estrenará a finales de este año.

Keith Forsyth, un taxista de 20 años de edad en el momento del robo, dijo que los participantes querían evitar ser llevados a juicio --el estatuto de limitaciones caducó en 1976_, pero añadió que también guardaron silencio hasta ahora porque querían que la gente prestara atención a las revelaciones de los archivos.

"Queríamos que el foco estuviera en los documentos que encontramos y no en nosotros", dijo Forsyth el martes durante una conferencia telefónica con periodistas.

Los asaltantes pasaron semanas estudiando la oficina del FBI. Una de las participantes, Bonnie Raines, ingresó al edificio para estudiar su distribución, bajo el pretexto de que necesitaba conocer las oportunidades para las mujeres interesadas en hacer carrera en el FBI.

Ella notó la ausencia de cerraduras en los cajones de archivo de la oficina. Mientras tanto, Forsyth aprendía a abrir cerraduras.

En una noche en que todo el país estaba distraído con la pelea entre Muhamad Alí y Joe Frazier, los miembros del grupo concretaron su plan. Salieron de la oficina con las maletas llenas de archivos.

Miembros del grupo dijeron que revisaron los documentos y que sólo enviaron a la prensa aquellos que mostraban que el FBI tenía como objetivo a los civiles, no los papeles que podrían haber puesto en peligro la seguridad nacional.

Los sobres que enviaron a periodistas a principios de abril de ese año vinieron de lo que llamaron la Comisión de Ciudadanos para Investigar al FBI. Uno de ellos llegó al escritorio de Medsger, en el Washington Post. Ella informó sobre las revelaciones y nunca renunció a contar la historia del robo y su significado.

"El FBI realizaba una guerra secreta contra la disidencia", dijo el martes, "en particular contra los activistas que se oponían a la guerra y contra los negros estadounidenses".