Nicaragua recula reducción de jornada laboral

El gobierno nicaragüense dio marcha atrás el martes a su plan de reducir el horario laboral de los burócratas, con el que buscaba ahorrar energía y hacer más eficientes los servicios para la población, por considerar que la medida no era oportuna en estos momentos.

La primera dama y vocera del gobierno Rosario Murillo leyó un comunicado en el que manifestó que luego de analizar las reacciones a la medida anunciada el lunes por la noche y aplicada desde el martes, se concluyó que el país no está listo para implementar lo que denominó un "Plan Integral" para lograr una gestión pública más eficaz.

"En estos momentos, asegurar el buen servicio que nuestro pueblo merece implica mantener el horario tradicional de trabajo y de atención al público, que va, de 8 a 5 de la tarde, con pausa para el almuerzo de los trabajadores", dijo Murillo en su mensaje transmitido por los medios oficiales en vivo.

"Por lo tanto --añadió Murillo-- siempre procurando lo mejor, y mientras continuamos consultando y trabajando para aplicar progresivamente ese plan de incremento de la eficiencia, todas las instituciones del gobierno y del Estado laborarán en el horario de 8 a 5, incluyendo la pausa de almuerzo, a partir de mañana miércoles 8 de enero de 2014".

La modificación estipulaba horarios de atención de las 7 a las 13 horas.

"Lo que buscamos es lograr un ahorro efectivo de energía, a empleados públicos más eficientes y más ágiles, que haya ahorro de combustibles y de todo lo que tiene que ver con servirle a la población", había explicado previamente el martes el ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, Iván Acosta, en entrevista con el canal 4 de televisión.

"Debemos tener la capacidad de lograr una reducción importante en los gastos de energía y así tener nuestras facturas al día", dijo Acosta, quien afirmó que con la medida podría ahorrarse al menos un 20% del gasto de ese rubro, sin proporcionar la cifra del gasto actual.

La disposición había provocado una reacción adversa por parte del sector privado nicaragüense.

"Si se llega a reducir la factura energética, si es que se llega a reducir verdaderamente, lo que estamos haciendo es aumentando el costo de las empresas, aumentado la falta de facilitación (de negocio), que ya de hecho es un problema", dijo a los periodistas el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, antes del anuncio de Murillo.

Pero luego de que el gobierno dio marcha atrás, Aguerri escribió en su cuenta de Twitter que "una buena decisión para la facilitación es el anuncio que acaba de hacer el gobierno de mantener el horario de 8 a 5 a partir de mañana".

Esta habría sido la segunda ocasión que el gobierno de Ortega aplica la medida de reducción de horario laboral, luego de que a mediados del 2007 lo ordenara al recibir el país en una severa crisis energética heredada de la administración del presidente Enrique Bolaños (2001-2006), que provocaba cortes de energía masivos de hasta 10 horas continuas.

Esa medida estuvo vigente hasta inicios de 2013, cuando el gobierno informó había una reserva de más de 300 megavatios de energía.