Piñera y Bachelet abordan próximo fallo de La Haya

El presidente Sebastián Piñera y su sucesora Michelle Bachelet se reunieron el martes y analizaron el próximo fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre la reclamación peruana que alega que no existen límites marítimos en el norte chileno y sur peruanos, mientras Chile afirma que la demarcación existe hace décadas.

La corte, con sede en La Haya, entregará su veredicto el lunes 27 de enero, a las 14.00 horas GMT, que se espera ponga fin a un litigio iniciado por Perú en enero de 2008, cuando demandó a Chile alegando la inexistencia limítrofe.

Piñera invitó a Bachelet, electa con un 62% de los sufragios en la segunda vuelta presidencial del 15 de diciembre pasado, y será a ella a quien corresponda implementar el dictamen de la corte internacional, luego de que asuma el 11 de marzo próximo.

Piñera y Bachelet estuvieron reunidos durante poco más de tres horas y uno de los temas abordados fue el relativo a La Haya, dijo la presidenta electa Bachelet.

"Nosotros siempre hemos dicho que aquí tenemos que tener una política de Estado que se base en el derecho internacional y en los intereses superiores de Chile", dijo la ex mandataria (2006-2010) consultada sobre el tema marítimo.

Se negó a especular sobre la materia. "Primero que nada hay que esperar el fallo", enfatizó.

"Esperamos que sea un fallo ajustado a derecho, porque Chile tiene una clara opinión y muy unánime de donde están los límites de nuestro país", añadió.

Dijo que también conversó con Piñera sobre otros temas relacionados con el traspaso del mando.

"En esto (el fallo), serenidad, tranquilidad y esperar el fallo de la Corte Internacional (de Justicia) de La Haya sin triunfalismos, pero con mucha tranquilidad", declaró a su turno Piñera.

Tanto el gobierno chileno como el del presidente peruano Ollanta Humala han asegurado que respetarán el dictamen de la corte internacional, que es inapelable y sólo susceptible de recursos de aclaración.

El tema fue llevado a La Haya durante el primer mandato de Bachelet y le corresponderá a ella implementarlo.

Perú desconoció los límites y le solicitó a los jueces que los establezca aplicando una bisectriz sobre una porción de mar de unos 62.000 kilómetros cuadrados sobre los cuales Chile ejerce soberanía, y que la dividiría en dos mitades, que no necesariamente tienen que ser iguales.

Chile, en cambio, afirma que la demarcación está contenida en los acuerdos internacionales de 1952 y 1954, que para Perú son sólo acuerdos pesqueros.