Arranca el festival de teatro Santiago a Mil

Sesenta y siete espectáculos provenientes de 19 países dan vida a la XXI versión del Festival de Teatro Santiago a Mil, el principal foro teatral de Chile y Latinoamérica que en esta ocasión se extenderá hasta el 19 de enero.

Organizado por la Fundación Teatro a Mil, el festival, que arrancó la víspera, promete una programación de "vanguardia" conformada por 35 obras nacionales y 32 internacionales. Serán 390 actividades en las que también habrá música, exposiciones, talleres y clases magistrales.

Este año la programación "tiene distintos sellos", dijo a The Associated Press la directora del festival, Carmen Romero. "Hay una gran programación en la calle, y un cruce de lenguaje en teatro, con un teatro muy contemporáneo en las salas".

La funcionaria indicó que en esta versión el enfoque del festival está puesto en las voces latinoamericanas con obras de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú, a las que se suman montajes de grandes artistas de otros continentes con versiones contemporáneas de tragedias griegas.

Destacan la versión china de Hamlet, titulada "La venganza del Príncipe Zi Dan"; historias de campesinos rusos y una puesta al día del absurdo de Eugenio Ionesco.

En el popular parque de la Quinta Normal, ubicado al poniente de Santiago, se ubicó la instalación Arquitectura de Feria, creada por la compañía española Antigua i Barbuda, donde padres y madres serán responsables de mover las máquinas para que sus hijos e hijas disfruten de una serie de juegos infantiles. La misma compañía montará la exposición "El circo de las penas", donde los asistentes podrán presenciar un drama narrado por máquinas.

Los niños también podrán ver obras de la talla de "Historia de un hombre y su sombra", de la compañía italiana Principio Attivo Teatro, dirigida por Giuseppe Semeraro. Se trata de un montaje mudo en blanco y negro que invita a percibir y sentir emociones.

Romero destacó el desplazamiento simbólico del Palacio de La Moneda, la sede de gobierno, que será "trasladado" hasta diversas comunas populares de Santiago, entre ellas La Legua, una de las zonas más empobrecidas de la capital.

"Necesitamos acercar el arte y la cultura a la gente como una forma de igualdad, para trabajar en combatir la enorme desigualdad que hay en nuestro país", dijo Romero. "Ese ha pretendido ser el rol fundamental de la Fundación Santiago a Mil".

Precisó que no se trata de llevar a los sectores más vulnerables producciones de bajo nivel o géneros de fácil comprensión, como por ejemplo las comedias.

"Por el contrario, buscamos exponer nuevos lenguajes que el público valora", aseveró.

Romero aseguró que el público chileno "es muy inteligente y está ansioso por recibir más información". A su juicio, prueba de esto es que los movimientos sociales, no sólo en Chile, han sido capaces de lograr grandes transformaciones políticas "y hoy van más adelante".

Si bien no hay una estimación del número de asistentes que acudirán este año, en 2013 el festival congregó a más de medio millón de personas, por lo que nuevamente se espera una concurrencia masiva.