Cubanos en Miami endurecen protesta contra Bahamas

Un grupo de exiliados cubanos ha intensificado en Miami su campaña de protesta para que cesen lo que denuncian como atropellos a los derechos humanos de unos 40 compatriotas indocumentados detenidos en las islas Bahamas.

La campaña de protesta incluye a dos activistas del Movimiento Democracia en huelga de hambre, manifestaciones frente al consulado de Bahamas y planes de movilizar embarcaciones con carteles sobre las presuntas violaciones hacia cruceros estacionados en el puerto de Miami, para que sean vistos por los turistas que abordan los barcos.

"Los abusos en las Bahamas han llegado al punto de tortura... esta es una campaña contra personas dentro del gobierno de Bahamas que torturan a los indocumentados. Lo que queremos es que esto se resuelva", manifestó el miércoles a The Associated Press Ramón Saúl Sánchez, el líder del Movimiento, quien se encuentra en huelga de hambre desde hace seis días.

"Las quejas son constantes, en Miami hay miles de personas que han pasado por ahí", aseguró Sánchez refiriéndose a los presuntos abusos.

La intensificación de la campaña tiene lugar después de que el gobierno de la isla se negó a firmar un acuerdo en el que los exiliados demandan que se investiguen "actos de brutalidad que llegan a ser torturas", que Bahamas se comprometa a respetar de manera permanente los derechos humanos y que siga las convenciones internacionales de asilo político, entre otros puntos.

Muchos cubanos que salen de su país en busca de libertad llegan a las Bahamas para esperar una oportunidad de viajar a Florida. Lo mismo sucede con haitianos, hondureños y brasileños, entre otros inmigrantes que quieren llegar a Estados Unidos.

"Las Bahamas no respalda el tratamiento inhumano de personas detenidas en sus instalaciones. No aprueba o apoya el abuso de detenidos. Cuando hay denuncias específicas de abusos, los asuntos son investigados y juzgados", expresó el canciller de Bahamas, Fred Mitchell, en una declaración escrita. "Les pedimos a estos manifestantes que dejen de difamar a nuestro país", agregó.

El ministro explicó que tres de los detenidos cubanos han presentado un recurso de habeas corpus ante los tribunales, con el objetivo de ser liberados, "basándose en varias alegaciones de abuso".

Dijo que por ahora no hará comentarios sobre el tema hasta que se resuelva el recurso presentado ante la justicia.

Sánchez y Jesús Alexis Gómez, el otro activista en huelga de hambre, dijeron que están en comunicación con cubanos detenidos en Bahamas que han sido golpeados por guardias de seguridad de un centro de detención de inmigrantes y de una prisión. Aseguraron que a los detenidos los golpean contra el piso, les colocan bolsas de plástico en las cabezas y los obligan a tomar su propia orina ante la falta de agua. Estos abusos, dijeron, suceden en presencia de niños.

En la carpa blanca donde realizan la huelga de hambre en Miami cuelgan numerosas fotos de personas que muestran golpes en la espalda, el torso y los labios bajo el título "Fin a la crueldad y la injusticia de los cubanos detenidos en el Centro de Detención de Inmigrantes de Nassau, Bahamas".

Sánchez, quien lucía cansado y hablaba en voz baja, ha perdido 5,5 kilos desde que comenzó la huelga de hambre. Tiene 58 años.

Gómez, de 44 años, ha perdido nueve kilos desde que inició el ayuno 13 días atrás.

Ambos permanecen recostados en un catre, vestidos de blanco, bajo un calor sofocante. Lo único que ingieren es agua. Un médico los visita día de por medio, o cuando ellos se lo piden, para controlarla su estado de salud.

En Miami el calor superaba los 32 grados centígrados el miércoles. La carpa sin lonas a los costados se encontraba en el centro de la ciudad en la mañana, pero fue desplazada en la tarde hacia el vecindario de la pequeña Habana, hacia el oeste, en busca de demostrarle al gobierno de Bahamas que los activistas cuentan con el apoyo de la comunidad.

El objetivo de mantenerla en el centro de Miami era que la vieran los turistas y supieran de las denuncias, dijo Sánchez.

Gómez, quien llevaba un crucifijo de madera sobre su pecho, explicó que viajó de Miami a las Bahamas para reunirse en la prisión con uno de los detenidos, Osmani de la Cruz.

"El me confirma que se estaban cometiendo violaciones a los derechos humanos, que les lanzaban bombas lacrimógenas... que se les ríen", expresó Gómez a la AP.

Dijo que si bien se sentía débil proseguirá con la huelga. "Me siento con mucho mareo, debilitándome el cuerpo, secuelas en el hígado. Pero me siento fuerte para llevar la huelga de hambre hasta el final", expresó.

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Editores: El periodista de la AP Ben Fox contribuyó con esta información

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Gisela Salomón está en Twitter como www.twitter.com/giselasalomon