Everth Cabrera juega antes de posible sanción

El campocorto nicaragüense de los Padres Everth Cabrera eludió contestar si Grandes Ligas contempla suspenderle por su vínculo con la trama de dopaje de la clínica Biogenesis.

El pelotero dijo que no puede hablar sobre la situación ahora mismo.

"Esperen por las noticias", señaló el miércoles antes de jugar ante los Rojos de Cincinnati. Fue incluido en la alineación de San Diego como primero al bate en el que podría ser su último juego antes del fin de semana.

San Diego tendrá el día libre el jueves. Al día siguiente se espera que se anuncien las medidas disciplinarias por ese caso de dopaje.

Si Cabrera es suspendido 50 juegos por una primera infracción al reglamento antidopaje del béisbol, perdería 348.361 dólares de su salario de 1.275.000 dólares.

A menos que se programen partidos pospuestos, no podría jugar hasta el 27 de septiembre, lo que significa que volvería para la última serie de la campaña en San Francisco.

Bateador ambidiestro, Cabrera es uno de los mejores robadores de bases en las mayores. Antes del partido del miércoles encabezaba la Liga Nacional con 37 robos, luego de que el año pasado fue el mejor en esa estadística en la liga con 44 almohadillas hurtadas.

Durante los entrenamientos de primavera, el campocorto dijo sentirse "un poco sorprendido" y "decepcionado" de que aparentemente su nombre estaba en los registros de la clínica contra el envejecimiento Biogenesis of America, que ha sido acusada de distribuir sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento.

Fuera de eso, Cabrera no ha querido comentar al respecto, y no dijo si había tomado, adquirido o recibido dichos fármacos no autorizados. En esos entrenamientos indicó que cooperaría completamente con Grandes Ligas.

El manager Bud Black, que tiene muy buena relación con Cabrera, no sonó muy preocupado entonces.

"Estamos satisfechos con lo que escuchamos", dijo Black en esa época. "Creemos que esto se solucionará en forma positiva".

El catcher cubano Yasmani Grandal de los Padres fue suspendido los primeros 50 partidos de esta campaña luego de que dio positivo por testosterona el año pasado.

Grandal regresó al diamante el 29 de mayo, pero el 6 de julio sufrió una lesión en la rodilla que puso fin a su temporada. Ya no recibirá más sanciones por esa violación a las normas, dijeron a The Associated Press dos personas familiarizadas con las conversaciones entre Grandes Ligas y el sindicato, las cuales hablaron a condición de guardar el anonimato.

Josh Byrnes, gerente general de los Padres, dijo que está "consciente, pero probablemente no mucho más que ustedes" de que podría haber una suspensión para Cabrera. Indicó también que las autoridades de las mayores no suelen avisar este tipo de cosas con anticipación, pero el equipo reaccionará "según sea necesario si recibimos una llamada telefónica".