NY: Juez desestima demanda por registro de laptops

Los agentes fronterizos federales deben tener la autoridad para registrar las computadoras portátiles que llevan los fotoperiodistas y otros viajeros en los cruces internacionales sin necesidad de tener una sospecha razonable, falló el martes un juez federal en Brooklyn.

El juez federal de distrito Edward Korman aceptó una solicitud del gobierno para desestimar una demanda presentada por abogados de derechos civiles quienes alegaron que la práctica es inconstitucional y pidieron detenerla.

Korman concluyó que los demandantes no demostraron que la práctica los afectó y por lo tanto no tienen derecho a presentar la demanda. También citó fallos anteriores en el sentido de que la protección de la Cuarta Enmienda contra registros no razonables no se aplica a los esfuerzos del gobernó por asegurar las fronteras contra amenazas del exterior.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Unión de Libertades Civiles de Nueva York y la Asociación Nacional de Abogados Penales presentaron la demanda a nombre de la Asociación Nacional de Fotógrafos de Prensa, abogados criminalistas y un estudiante universitario: Pascal Abidor, con ciudadanía francesa y estadounidense cuya computadora portátil fue confiscada en el frontera con Canadá.

Una abogada de la ACLU expresó en un comunicado que la organización estudia presentar una apelación.

"Desafortunadamente, estos registros son parte de un patrón más amplio de vigilancia del gobierno que recoge información sobre demasiadas personas inocentes, bajo normas poco estrictas, y sin la supervisión adecuada", dijo la abogada Catherine Crump.

La decisión del martes rechazó con fuerza las alegaciones de fotógrafos y otros de que los registros de la Policía de Inmigración y Aduanas y la Oficina de Aduanas Protección Fronteriza podían revelar fuentes noticiosas confidenciales o revelar información sensible tanto profesional como personal. Abidor alegó que la inspección de una computadora con investigaciones sobre la historia moderna de los chiíes "tuvo un efecto muy negativo sobre mi trabajo, estudios y mi vida privada".

Los demandantes "deben estar locos si piensan que un umbral de sospecha razonable de este tipo les permitirá 'garantizar' la confidencialidad de sus fuentes o proteger información privilegiada", escribió el juez federal Korman. "Tampoco es la única consideración que les impide garantizar la confidencialidad. La frontera de Estados Unidos no es la única que deben cruzar los que realizan viajes internacionales".

Abidor "no puede ser tan ingenuo como para esperar que cuando cruce la frontera siria o libanesa que el contenido de su computadora estará inmune a registros de los que trabajan para Bashar al-Assad o Hassan Nasrallah", escribió el juez, refiriéndose al presidente de Siria y al líder de Jezbolá.