De Blasio jura como alcalde 108 de Nueva York

Bill de Blasio juró el miércoles como el 109no alcalde de Nueva York, el primer demócrata en presidir el Ayuntamiento en más de dos décadas mientras promete realizar un programa de drásticos cambios liberales en la principal ciudad del país.

De Blasio juró el cargo momentos después de la medianoche frente a su modesta casa en Brooklyn. La ceremonia de toma de posesión se celebrará a una escala mucho mayor en la escalinata del Ayuntamiento al mediodía, cuando jurará el cargo de nuevo, esta vez presidido por el ex presidente Bill Clinton.

El nuevo alcalde fue elegido hace dos meses con una arrolladora votación con la promesa de apartarse del estilo de gobierno Michael Bloomberg, quien después de 12 años en el cargo deja la urbe convertida en una de las más seguras y prósperas de las grandes ciudades, pero también una cada vez más polarizada entre los ricos y la clase trabajadora.

De Blasio, de 52 años, estuvo acompañado en los primeros minutos de 2014 por su esposa, Chirlane McCray, y sus dos hijos adolescentes, una familia de dos razas que jugó un papel clave en su campaña y que para algunos es un símbolo de una nueva era después de los años impersonales de Bloomberg.

"Para todos, este es el comienzo de un camino que recorreremos juntos", dijo De Blasio después de jurar el cargo, ceremonia presidida por el procurador general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman.

Se prevé que la toma de posesión será un día de celebración para los demócratas de la ciudad que superan ampliamente a los republicanos en una proporción de 6 a 1, pero que quedaron fuera del poder desde que David Dinkins dejó el cargo el Día de Año Nuevo de 1993.

La recuperación del partido fue subrayada por la presencia de Clinton y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, quien estudia postularse a la presidencia en 2016.

Los Clinton tienen lazos con De Blasio: el nuevo alcalde trabajó para el gobierno del ex presidente en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano y ayudó a gestionar la exitosa campaña de Hillary Clinton en 2000 por el Senado federal. De Blasio y su esposa son comparados con frecuencia con los Clinton porque McCray es considerada desde hace mucho la más poderosa asesora, aunque informal, del nuevo alcalde.

De Blasio, de tendencia abiertamente progresista que destaca su origen de Brooklyn, juramenta como alcalde en un punto crítico para la población neoyorquina de 8,4 millones de habitantes.

Pese a la exitosa reducción de la delincuencia y el gran número de turistas, y mientras está a punto de completarse la nueva torre One World Trade Center que se erige entre la silueta de Manhattan, como un símbolo de la recuperación después de los ataques del 11 de septiembre del 2001, muchos neoyorquinos se sienten marginados en medio del renacimiento de su ciudad.

De Blasio ha prometido revertir esa tendencia y ha instado a que se aumente el impuesto a los millonarios a fin de costear la aplicación del nido preescolar universal. También ha prometido aumentar las oportunidades a los sectores de grupos minoritarios y a los vecindarios de clase trabajadora y ha criticado una política discriminatoria de la policía que señalaba como sospechosos de delitos a negros e hispanos.