Colombia y Nicaragua riñen por bloques petroleros

El gobierno colombiano denunció el miércoles que las ofertas de Nicaragua de bloques para la exploración de hidrocarburos en el mar Caribe incluyen áreas que pertenecen a Colombia, lo cual fue negado de plano por el mandatario nicaragüense Daniel Ortega.

"Los mapas publicados en la página web del Ministerio de Energía y Minas de Nicaragua donde se ubican los bloques ofertados para exploración y explotación de hidrocarburos muestran que un número significativo de los bloques ofertados están ubicados en áreas colombianas, incluido Quitasueño y sus áreas adyacentes", dijo la cancillería colombiana en un comunicado en el que agregó que los intereses de otros países de la región "también son afectados por esta pretensión".

El gobierno de Bogotá insistió en su rechazo al "intento nicaragüense de ofrecer derechos de exploración en áreas que no le pertenecen" y advirtió que "no aceptará ni permitirá labores de exploración o instalación de infraestructuras para explotación de hidrocarburos bajo concesiones que pretendan ser otorgadas por el Gobierno de Nicaragua en áreas que corresponden a Colombia".

En respuesta a Bogotá, Ortega dijo que las concesiones otorgadas a empresas estadounidenses y españolas se encuentran en espacios territoriales que le fueron reconocidos por la Corte de La Haya en noviembre del año pasado.

"Nicaragua, partiendo del derecho definido claramente por la Corte, venía y viene otorgando facilidades para exploración en la búsqueda de petróleo y gas en esos territorios recobrados por el fallo de La Haya", dijo Ortega en el acto de celebración del 34 aniversario de fundación de la Fuerza Aérea.

Ortega rechazó los señalamientos de que las zonas que ha otorgado para la exploración están en la reserva de Seaflower cuyas aguas están compartidas por los dos países, según el fallo de La Haya. "Por eso le decimos al presidente Santos que estamos esperando que se pueda sentar una comisión de ambos países para que armonicemos la administración del fallo", dijo el mandatario.

En noviembre de 2012, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya dictaminó que el archipiélago de San Andrés y Providencia, con sus tres islas y sus siete cayos, era de Colombia, pero otorgó aguas a Nicaragua en una porción que aún Bogotá cuantifica como propia.

De acuerdo con el gobierno colombiano, la decisión hizo que al menos dos de los islotes, Quitasueño y Serrana, quedaron rodeados por aguas ahora de Nicaragua, lo cual no sólo despoja al país de esta superficie sino que también afecta a los pescadores del archipiélago, que tenían en aquella región su mayor banco de pesca.

En dos semanas, Colombia hará pública su postura sobre el fallo de la CIJ, dijo la canciller María Ángela Holguín. Hasta ahora Bogotá no ha dicho públicamente si acata o no la determinación de la CIJ.

El gobierno colombiano contrató una firma de abogados inglesa para tratar de revertir la decisión de la CIJ.

Diversos sectores políticos en Colombia, encabezados por el ex presidente Álvaro Uribe, han sugerido al gobierno del presidente Juan Manuel Santos que desacate el fallo de La Haya.

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Con información del periodista de Associated Press Luis Manuel Galeano desde Managua.