Políticos israelíes y palestinos plantearon el martes las "líneas rojas" que sus líderes no están dispuestos a cruzar cuando se les presente la esperada propuesta del secretario de estado norteamericano John Kerry para un acuerdo de paz.

Kerry llegará la región el jueves para presentar su acuerdo marco de paz al presidente palestino Mahmud Abás y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Aunque el Departamento de estado dijo que Kerry no va a demandar respuestas finales durante su viaje, parece que ambos líderes enfrentan decisiones difíciles en las próximas semanas.

El martes, la atención se centró en el valle del Jordán, en Cisjordania, un área estratégica a lo largo de la frontera con Jordania que conservadores israelíes, incluyendo miembros del Likud, el partido de Netanyahu, dicen debe ser anexada por Israel.

El gabinete palestino trasladó su reunión semanal al valle para reafirmar su reclamo en el área, mientras que el grupo pro colonos judíos en el parlamento israelí dijo que inauguraría un nuevo barrio en un sentamiento israelí en el valle.

En un indicio de las tensiones, presuntos vándalos judíos quemaron tres automóviles en una aldea cisjordana y pintaron grafiti en un muro, con la leyenda "Saludos a Kerry".

Ha habido crecientes expectativas de que se le pedirá a Netanyahu que acepte las fronteras previas a la guerra de 1967, cuando Israel capturó gaza, Cisjordania y las Alturas del Golán, como base para trazar las fronteras de un estado palestino, aunque con algunas modificaciones e intercambios de tierras.

Netanyahu se ha puesto siempre a eso, al parecer porque implicaría la disposición de Israel a entregar la Franja de Gaza, Jerusalén Oriental y la mayor parte de Cisjordania.

Funcionarios palestinos, a su vez, temen que Kerry le pida a Abbas que reconozca a Israel como patria del pueblo judío. Abbas ha rechazado eso previamente, y sus colaboradores dicen que ese reconocimiento significaría abandonar los derechos de refugiados palestinos que sueñan con regresar a propiedades que perdieron en lo que es ahora Israel. Los refugiados, junto con sus descendientes, son ahora millones.

Funcionarios de ambas partes dicen que sus líderes enfrentarían amplia oposición si hacen esas concesiones.

La mayoría del Likud rechazaría un reconocimiento de las fronteras pre 1967 como punto de inicio de las conversaciones, dijo Danny Danon, vice ministro de Defensa de Israel.

"No vamos a adoptarla ideología de la izquierda, incluso si proviene de Kerry", le dijo a The Associated Press.

Wasel Abu Yousef, del comité ejecutivo de la Organización de Liberación de Palestina, dijo que Abbas no puede reconocer a Israel como estado judío al inicio del proceso negociador a causa de las implicaciones para los refugiados. "No importa lo que suceda, ese asunto es una línea roja que no podemos cruzar", dijo.

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Los periodistas de la Associated Press Daniel Estrin en Jerusalén y Karin Laub en Ramalá, Cisjordania, contribuyeron a esta historia.