Chile: recolectores de basura terminan huelga

Miles de recolectores de basura depusieron el miércoles una huelga de dos días en demanda de sustanciales mejoras a sus deplorables condiciones laborales y salariales.

Los efectos de la paralización en el 75% de las comunas santiaguinas, que el miércoles entraba en su tercera jornada, empezaban a sentirse porque muchas personas empezaron a sacar a la calles las bolsas de basura acumuladas desde el fin de semana.

Los trabajadores, que pertenecen a empresas privadas, demandaban alzas sustanciales en sus salarios, que oscilan entre los 200 y los 780 dólares.

El dirigente máximo del gremio, Armando Soto, firmó con representantes del gobierno, empresas y municipalidades un acuerdo que establece la creación de un grupo de trabajo que analice los problemas del sector y alzas salariales graduales.

Muchos recolectores repudiaron el acuerdo, pero finalmente aceptaron volver a trabajar porque le ofrecieron un pago extra de 80.000 pesos, 155 dólares. "Con el miserable sueldo que se gana, les ofrecen 80 'lucas' (80 mil pesos), obviamente van a salir a trabajar", dijo el vocero Marcelo López.

Durante los días en que se prolongó la huelga, muchos cuestionaron la forma en que los municipios concesionan el retiro de los desechos, pero nadie cuestionó las malas condiciones laborales de los trabajadores.

Invierno y verano los recolectores van corriendo, uno adelante y otro atrás del camión. El primero acumula las bolsas y su compañero las va arrojando al interior del vehículo, en extenuantes jornadas. Carecen de casinos, baños y vestidores.

Pese al acuerdo de los recolectores de desechos, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, decretó alerta sanitaria en cinco grandes ciudades y en el Gran Santiago, donde vive el 42% de los chilenos, para asegurarse de que la basura "se manejará correctamente".