Brasil aportará 80% del dinero que costará la construcción de un puerto de aguas profundas que Uruguay necesita para sacar al exterior su creciente producción de pasta de celulosa y sortear las dificultades que padecen sus puertos sobre el Río de la Plata y el río Uruguay por la conflictiva relación con Argentina.

"Brasil nos ha dado y nos dará una mano muy grande con esta obra y destinará el 80% de los recursos necesarios. Uruguay no tiene capacidad de autofinanciarse y por ahora depende de lo que viene de afuera", dijo el presidente uruguayo José Mujica en una entrevista con el matutino oficialista La República publicada el martes.

El dinero de la obra, unos 500 millones de dólares en total, provendrá del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur, dijo el mandatario. El puerto comenzará a construirse en poco más de un año.

El vicepresidente Danilo Astori dijo a The Associated Press que el puerto oceánico será "una transformación revolucionaria para el Uruguay, si es que logramos finalmente concretarla".

Astori dijo que los puertos de Montevideo y Nueva Palmira han llegado a su máxima operativa y recordó que en 2014 comenzará a funcionar una nueva fábrica de pasta de celulosa y quizás también un proyecto de minería de alto porte, que pretende explotar yacimientos de hierro.

La necesidad de Uruguay de contar con un puerto de aguas profundas en el Atlántico se multiplica por una serie de conflictos con Argentina que han impedido dragar los canales de acceso al Río de la Plata, que ambos países administran en forma conjunta, perjudicando a los puertos uruguayos.

Más recientemente, Argentina prohibió que las cargas originadas en puertos de su país hagan escalas o transbordos en puertos uruguayos, lo que redujo la operativa del puerto de Montevideo al punto que la empresa belga Katoen Natie, que maneja una de sus terminales de contenedores, anunció en diciembre el envío al seguro de paro de 500 trabajadores.

El vicepresidente Astori afirmó que "ha tenido mucho impacto esta última resolución argentina de no admitir que carga originada en puertos argentinos haga escala en nuestros puertos. También se ha avanzado muy poco en los acuerdos para dragar el Río de la Plata, o para usar el puerto de Nueva Palmira como parte de la hidrovía de los ríos Paraná y Uruguay. Por eso yo le doy tanta importancia al puerto de aguas profundas".

Para Astori esta nueva terminal "inauguraría una etapa totalmente novedosa en esa tradicional lucha de puertos que siempre ha existido entre Buenos Aires y Montevideo. No es que vaya a neutralizar la influencia argentina sobre Uruguay, pero sí en materia portuaria la va a cambiar por completo. Este puerto cambiaría rutas, itinerarios, modifica el peso de las cargas y todo ello con resultados seguramente positivos para Uruguay".

Agregó que "también que ese puerto de aguas profundas será absolutamente indispensable para algunos sectores de la producción interna. Uno será la pasta de celulosa y también del nuevo gran sector que llega al Uruguay que es la minería de gran porte".

El puerto, que se construiría en aguas del departamento de Rocha al este del país y cerca de la frontera con Brasil, ha encontrado oposición de grupos ambientalistas, lo mismo que los proyectos de minería y la instalación de nuevas plantas de celulosa.

"Son resistencias entendibles y comprensibles que ocurren cuando una sociedad se aproxima a un cambio tan importante en su historia", dijo Astori, pero confió en la agencia medioambiental del Estado para dar garantías en todos los casos.

En la entrevista con La República, Mujica también anunció que China invertirá en reconstruir la ruinosa red de ferrocarriles de Uruguay, uno de los sueños más anhelados del presidente.