Un estudiante en la Volgogrado dice que con la gran cantidad de militares y policías que hay en las calles "parece que hubiera comenzado la guerra".

Policías vestidos con ropa antibalas vigila a los peatones mientras los soldados hacen guardia en paradas de autobús en una ciudad que en dos días presenció dos ataques suicidas que causaron la muerte de 34 personas.

Policías y guardias de seguridad revisan cuidadosamente las bolsas de las jóvenes que entran a un centro comercial y pasan detectores de metal por hombres y mujeres.

A raíz del atentado del domingo en la principal estación de trenes y la explosión el lunes en un trolebús, se han enviado refuerzos del Ministerio del Interior a la ciudad, dijo a la agencia de noticias Interfax el funcionario policial regional Andrei Pilipchuk, quien dijo que más de 5.200 elementos de seguridad están desplegados en la ciudad, de un millón de habitantes.

El Ministerio de Salud informó que tres víctimas más fallecieron el martes, lo que eleva la cifra de muertos a 34, 18 en la estación ferroviaria y 16 del trolebús. Las autoridades dijeron que 65 personas están hospitalizadas con lesiones.

Las autoridades de Volgogrado han cancelado las actividades públicas en Nochevieja, una de las celebraciones más populares de la ciudad, y pedido a los habitantes que no lancen fuegos artificiales. Se planea que en Moscú las celebraciones sigan adelante pero las autoridades dijeron que se aumentarían las medidas de seguridad.

El presidente ruso Vladimir Putin también hizo referencia a los atentados en uno de los mensajes por año nuevo que grabó para que sean transmitidos por los medios de comunicación.

Tradicionalmente los líderes rusos graban mensajes que se transmiten en cada una de las nueve zonas horarias del país. En esta ocasión, Putin dio un mensaje tradicional para la zona oriente de Rusia en el que pidió a sus compatriotas trabajar unidos.

Después se transmitió otro en el que el presidente mencionó los atentados suicidas en Volgogrado.

Nadie se ha atribuido la responsabilidad de los atentados, que ocurren meses después que el líder de un grupo insurgente islámico en el sur del país amenazó con nuevos ataques a objetivos civiles, como los Juegos Olímpicos de Invierno, que comienzan el 7 de febrero en Sochi.

Los organizadores de los Juegos han implementado rigurosas verificaciones de identidad y medidas de seguridad, entre las más fuertes vistas en un evento deportivo internacional. Pero incluso así, muchos analistas sugieren que el transporte público en Sochi y lugares lejos de las sedes deportivas son vulnerables.

En Rusia ha habido atentados suicidas desde hace años, pero los insurgentes que tratan de establecer un Estado islámico han atacado fundamentalmente en la región del norte del Cáucaso en años recientes. Las explosiones en Volgogrado fueron una señal de que desean mostrar que tienen presencia fuera de su región. Volgogrado está a unos 300 kilómetros (200 millas) al norte del Cáucaso y unos 690 kilómetros (430 millas) al noreste de Sochi.