La icónica Casa de la Ópera de Sídney y el Puente de la Bahía de la misma ciudad australiana se preparaban para brillar con toneladas de fuegos explosivos cuando ésta y otras ciudades de la región de Asia-Pacífico sean las primeras del planeta en recibir el Año Nuevo.

Las autoridades de Sídney prometieron el martes que el mundialmente famoso espectáculo de fuegos pirotécnicos de la ciudad australiana será más pródigo que nunca, con más de 1,6 millones de personas festejando en las costas del puerto.

En Sídney, el consejo local informó en un comunicado que los fuegos artificiales se lanzarán desde la Casa de la Ópera por primera vez en más de una década.

Posiblemente el estado de ánimo será más discreto en Filipinas, que está tres horas detrás de Sídney, donde la vida común de millones de personas se vio interrumpida por el tifón Haiyan.