Se prevé que los pasajeros que están a bordo de un buque de investigación que está atascado en el hielo en la Antártida desde hace una semana, sean rescatados por helicóptero, después de que tres rompehielos fracasaran en su intento de llegar hasta la nave, dijeron funcionarios el martes.

Los 74 científicos, turistas y la tripulación del buque ruso MV Akademik Shokalskiy, que está atascado desde la Nochebuena esperaban que el rompehielos australiano Aurora Australis pudiera ayudarles a continuar su camino. El Aurora estaba a 20 kilómetros (12 millas) del buque el lunes, pero los fuertes vientos y la nieve lo obligaron a retroceder.

El clima seguía sombrío el martes y la tripulación del Aurora dijo que su nave también estaría en riesgo de quedarse estancado si realiza otro intento de rescate, según la Autoridad Australiana de Seguridad Marítima, que coordina el rescate.

Un helicóptero a bordo de un rompehielos chino Snow Dragon será usado para recoger a los pasajeros. El Snow Dragon, que espera junto con el Aurora al extremo de una placa de hielo, no logró romperlo, tal como lo intentó el L'Astrolabe de Francia.

Pero el helicóptero debe esperar a que haya un cambio de clima antes de intentar un rescate, y no se prevé que las condiciones mejoren antes del miércoles, dijo la autoridad marítima. Los pasajeros serán trasladado de regreso al Snow Dragon en grupos de 12, y a continuación serán transferidos por remolcador al Aurora.

Los 52 pasajeros serán evacuados, pero la tripulación de Akademik Shokalskiy se quedará con el buque y esperará a que hielo se quiebre naturalmente, dijo Alvin Stone, portavoz de la expedición.

Un simple cambio de dirección en el viento podría liberar al buque. Los vientos procedentes del este han azotado al buque y empujando el hielo alrededor de la nave. Un viento con dirección oeste podría ayudar a romper el hielo, dijo Stone. El problema es que nadie sabe cuándo cambiará el viento.

El buque Akademik Shokalskiy, que zarpó de Nueva Zelanda el 28 de noviembre, se estancó el 24 de diciembre después que una ventisca de nieve empujó el mar congelado alrededor de la nave, congelándose sobre una extensión de 2.700 kilómetros (1.700 millas) al sur de Hobart, Tasmania. El buque no está en peligro de hundirse y hay suministros para varias semanas.