Israel liberó la madrugada del martes a más de dos docenas de presos palestinos condenados por ataques mortíferos contra israelíes, como parte de un paquete negociado por Estados Unidos para reiniciar las conversaciones de paz en Medio Oriente.

Después de que salieron en autobuses de las cárceles israelíes durante la noche, los prisioneros recibieron una bienvenida de héroes a su regreso a Cisjordania y la Franja de Gaza. Funcionarios y familiares acudieron jubilosos a hacer fila para saludarlos.

El presidente palestino Mahmud Abás esperaba reunirse con los hombres durante la noche en sus oficinas, en Ramala. Al hablar ante miles de personas, Abás prometió seguir presionando para la liberación de muchos prisioneros más, algunos recluidos durante años o enfermos.

"No vamos a firmar un acuerdo final de paz con Israel antes de que todos los prisioneros sean liberados", agregó.

En Israel, sin embargo, la noticia de las liberaciones fue recibida con mucho enojo y frustración. El primer ministro Benjamin Netanyahu fue criticado de todas direcciones por la decisión.

Se esperaba que Netanyahu acompañe las excarcelaciones con nuevos planes para construir centenares de nuevas viviendas en asentamientos judíos, pero aun así las críticas provinieron incluso de sectores inesperados.

Los partidarios de las negociaciones de paz dijeron que la construcción prevista acabará con la buena voluntad creada por la puesta en libertad de los prisioneros, mientras que los aliados radicales de Netanyahu lo criticaron por vincular la causa de los asentamientos con la excarcelación de prisioneros condenados por asesinatos, la mayoría de israelíes.

"El liderazgo es juzgado por la capacidad de implementar decisiones, no importa lo difíciles que sean", dijo Netanyahu el lunes a miembros de su partido, Likud. "No fuimos elegidos para tomar decisiones fáciles".

Bajo una fórmula propuesta por el secretario de Estado norteamericano John Kerry, Israel acordó a mediados de año dejar en libertad a 104 prisioneros palestinos, que llevan años tras las rejas, a fin de reiniciar las negociaciones de paz con los palestinos.

A cambio, los palestinos abandonaron su añeja precondición de que Israel suspenda la construcción de viviendas en Cisjordania y Jerusalén oriental, áreas capturadas por Israel en 1967 y que los palestinos reclaman para un futuro estado. Los palestinos dicen que han recibido garantías vagas de que Israel mostrará mesura mientras continúan las negociaciones hasta abril, mes para el cual vence el plazo para un acuerdo.

La nueva excarcelación de prisioneros fue la tercera de cuatro etapas planeadas. Israel realizó la liberación durante la noche para evitar en lo posible que la ciudadanía presencie las celebraciones por la libertad de quienes ve como asesinos.

Los 26 hombres liberados fueron sentenciados por ataques mortíferos y han purgado entre 19 y 28 años de prisión. Dieciocho son de Cisjordania, tres de la Franja de Gaza y, por una concesión de Israel, cinco hombres son de Jerusalén oriental.

Israel considera a Jerusalén oriental parte de su capital y previamente se ha negado a permitir que los palestinos negocien a nombre de prisioneros que viven allí. La anexión de Jerusalén oriental por Israel no es reconocida internacionalmente y la vasta mayoría de los árabes residentes en el área tienen derechos de residencia, pero no son ciudadanos israelíes.

Las nuevas excarcelaciones generaron entusiasmo en la sociedad palestina, que considera a los prisioneros de Israel héroes y luchadores por la libertad. Las familias decoraron sus casas y barrios con fotografías de sus seres queridos a su regreso y planearon grandes fiestas.

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Los periodistas de The Associated Press Mohammed Daraghmeh y Dalia Nammari contribuyeron para este despacho.