Un sacerdote argentino que cumple una sentencia de 15 años de cárcel por abusar sexualmente de un niño perdió otra apelación.

El padre Julio César Grassi vivía frente a un orfanato donde ocurrieron los crímenes, incluso después de que los tribunales lo hubieran declarado culpable en varias ocasiones. Comenzó a cumplir su sentencia en septiembre después de que la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires refrendara su veredicto.

Según el fallo publicado el lunes en el sitio del sistema de justicia en internet, la corte de apelaciones rechazó la solicitud de su abogado de liberarlo antes de un último juicio de apelación ante la Corte Suprema del país, por considerar que sus argumentos eran infundados.

Grassi era un sacerdote famoso que conseguía grandes donativos para su Fundación Felices los Niños hasta que fue acusado de abuso sexual en 1996. Fue sentenciado por primera vez en 2009, y aún sostiene su inocencia.