La policía de Xinjiang, que fue atacada con cuchillos y explosivos por un grupo de terroristas, mató a ocho de ellos y capturó a uno, informaron el lunes las autoridades en el más reciente episodio de violentos incidentes de la tensa región étnica en el oeste de China.

El gobierno de Xinjiang dijo en su portal de noticias Tianshan Net que el grupo de nueve terroristas armados con cuchillos atacó a la policía y lanzó explosivos e incendió automóviles el lunes en Kashgar, situada en el condado de Shache.

Se trata del más reciente de una serie de ataques que reflejan un creciente malestar en la extensa región de Xinjiang, donde tiene su origen una creciente rebelión contra el régimen chino entre algunos sectores de musulmanes uishures que desean autonomía de Beijing. Recientes choques, entre los cuales hubo un ataque a una estación policial el mes pasado, han dejado docenas de muertos.

Un funcionario de prensa del gobierno de Xinjiang confirmó la versión pero no dio más detalles. El hombre solo se identificó por su apellido, Cao.

En Xinjiang viven 9 millones de musulmanes uishures, que integran la mitad de la población de la provincia que solían dominar. Muchos se quejan de ser marginados por la policía que favorecen al grupo Han, de etnia china.