Los dos ciudadanos argentinos activistas de la organización ecologista Greenpeace que fueron detenidos en Rusia por intentar subirse a la plataforma petrolera de la empresa Gazprom, regresaron el sábado a su país.

A más de tres meses de su detención, el 18 de septiembre, Camila Speziale, de 21 años y Hernán Pérez Orsi, de 40, arribaron al aeropuerto internacional de Ezeiza en un vuelo que abordaron en París, luego de viajar desde San Petersburgo.

En la terminal aérea les esperaban sus familiares y otros activistas de Greenpeace que vistieron camisetas verdes y blancas.

Speziale y Pérez Orsi fueron acusados en un principio de piratería y luego de vandalismo. Estuvieron en prisión preventiva por dos meses junto a otros 29 activistas que viajaban en el buque "Arctic Sunrise".

Hasta el momento 14 tripulantes recibieron su visado de salida tras ser beneficiados con una amnistía general declarada con ocasión de los 20 años de la constitución rusa.

El estadounidense de origen ruso Dmitri Litvínov fue el primer tripulante del rompehielos en abandonar territorio ruso tras el cierre de la causa penal.