Un líder islámico extremista en el noreste de Nigeria dice que la insurgencia debe continuar porque Alá dice que deben decapitar y mutilar.

En un video publicado el sábado, Abubakar Shekau se atribuye la responsabilidad por un ataque el 20 de diciembre contra el cuartel de un batallón de tanques y dice que sus hombres estaban dispuestos a comerse al enemigo, pero que Alá prohíbe el canibalismo. Varios testigos dijeron que los insurgentes hicieron huir a los soldados y que incendiaron el cuartel antes de ser alejados por un caza de combate.

Shekau advierte en el video a los cristianos que no vayan a la iglesia este mes sagrado, aunque la Navidad transcurrió en Nigeria sin ningún ataque terrorista. Cinco iglesias fueron atacadas con bombas el 25 de diciembre de 2011 con un saldo de decenas de muertos.

El extremista se burla en el video de la recompensa que se ofrece por su cabeza: 7 millones de dólares de Estados Unidos y 312.500 de Nigeria.