Hay una consigna en los dos duelos en que se disputan los títulos divisionales en el Este y el Norte de la Conferencia Nacional de la NFL: el ganador se lleva todo. En la Americana, donde cuatro escuadras pelean por sólo un sitio para comodín, la lógica es ganar y esperar que todos los demás pierdan.

Como ha sucedido en los últimos tres años los Cowboys llegan a la semana final de la campaña para disputar el título divisional. En los dos anteriores fueron derrotados por Giants y Redskins, ahora reciben en casa a Filadelfia pero la victoria que los mandaría a postemporada por primera vez desde 2009 luce complicada, especialmente tras confirmarse el viernes que el quarterback Tony Romo fue operado de la espalda y no estará disponible.

Ante la ausencia de Romo, Kyle Orton dirigirá el ataque de Dallas. Contratado hace dos años para contar con un remplazo efectivo para Romo, jugará apenas por segunda vez desde que perdió su puesto como mariscal de campo en los Broncos de Denver ante Tim Tebow en 2011.

Si el panorama es complicado para los Cowboys ante la ausencia de Romo, empeora al tomar en cuenta la potencia de la ofensiva de los Eagles que tienen al líder de la NFL en yardas ganadas por tierra, LeSean McCoy; a Nick Foles, un quarterback que ha lanzado 25 pases de touchdown y solo dos intercepciones; y al wide receiver DeSean Jackson, que ha atrapado pases para ganancia de 1.304 yardas.

En contraparte, la defensa de Dallas está en el último sitio de la liga, ha permitido 130 puntos en los últimos cuatro juegos, todos conseguidos por quarterbacks suplentes -- Matt McGloin de Raiders, Josh McCown de Bears, Matt Flynn de Packers y Kirk Cousins de Redskins.

Los Bears reciben a los Packers en una nueva edición de una de las más añejas rivalidades de la NFL, y quien gane estará en la postemporada. Chicago pudo haber amarrado el título hace una semana debido a las derrotas de Green Bay y Detroit precisamente en la semana que Jay Cutler, su mariscal titular, regresaba de una lesión.

Pero cayeron estrepitosamente 54-11 ante Filadelfia y así quedó el escenario listo para un encuentro en el que ganador se corona y el perdedor se va de vacaciones.

"No nos gustaría de otra forma", dijo el entrenador de Green Bay, Mike McCarthy. "Para esto te preparas, por una oportunidad de estar en la postemporada".

A favor de Green Bay está el regreso del estelar quarterback Aaron Rodgers, quien perdió siete juegos por una fractura en la clavícula, precisamente en el primer encuentro de la serie contra Chicago.

Antes de la lesión de Rodgers los Packers tenían marca de 5-2, después perdieron cinco, ganaron dos y empataron uno.

"Tenemos una oportunidad contra nuestros rivales", dijo Rodgers. "Qué mejor manera de redimirse y ser anfitriones de un juego de postemporada".

En la Americana, Miami, Baltimore y San Diego tienen marca idéntica (8-7) y están obligados a ganar, además de esperar que sus competidores pierdan o empaten. Con una mínima posibilidad los Steelers tienen que vencer a Cleveland en casa y esperar que los otros tres pierdan.

Miami recibe en casa a los Jets cuyos jugadores tienen como único aliciente salvar el empleo de su técnico Rex Ryan. Baltimore visita a Cincinnati, que ya es campeón divisional pero que aseguraría un juego como local en postemporada en caso de ganar. San Diego, con cuatro juegos ganados de sus últimos cinco, recibe a los Chiefs ya clasificados sin posibilidad de asegurar mejor sitio en caso de ganar.

En otros juegos del domingo Denver visita a Oakland, Buffalo va a Nueva Inglaterra, Jacksonville juega en Indianápolis, Washington va a Nueva York para enfrentar a los Giants, Houston en Tennessee y Detroit en Minnesota.