El presidente Ollanta Humala nombró jefe del Comando Conjunto de Fuerzas Armadas al general del Ejército Leonel Cabrera, oficial de su entorno más cercano y que dirigió en 1997 el rescate de rehenes en la residencia del embajador de Japón en Lima.

Cabrera reemplaza al almirante José Cueto, sin informe oficial sobre las razones de su salida. La ley confiere la potestad a Humala de realizar las modificaciones que considere necesarias.

El nuevo jefe del Comando Conjunto dirigió uno de los dos grupos de comandos que en 1997 aniquilaron a 14 miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y rescataron a 72 rehenes que tenían su poder.

Cabrera, como teniente coronel, fue el jefe de Humala en 1992 cuando el mandatario era capitán del Ejército y estaba a cargo de una base militar en el pueblo Madre Mía, en selva. En esa zona se produjeron graves violaciones contra los Derechos Humanos en la lucha contra los rebeldes, según un informe de la Comisión de la Verdad sobre el conflicto armado interno entre 1980-2000. En la prensa se ha destacado este vínculo castrense existente entre ambos durante una conflictiva etapa en el combate a la subversión.