Los empleados de Lufthansa, molestos por las carencias de personal, pararon abruptamente labores el jueves en el principal aeropuerto de París, lo cual causó la cancelación de vuelos y nuevas dificultades al transporte en la temporada de fin de año.

La ausencia de trabajadores de la aerolínea dejó varados a centenares de pasajeros y atrajo la atención de los directivos de la compañía, que acudieron al aeropuerto y convencieron al personal para que regresaran a sus puestos de trabajo, según el representante del sindicato UNSA, Frank Bonot.

La súbita medida de fuerza de los empleados ocurrió en medio de las tensiones derivadas de un plan de reestructuración que incluye el recorte de plazas de Lufthansa en Francia.

Un funcionario de la autoridad aeroportuaria de París dijo que todos los empleados de Lufthansa en el aeropuerto Charles de Gaulle se reportaron enfermos el jueves en la mañana y no había quien registrara a los pasajeros de 22 vuelos de llegada y salida de la empresa.

El martes, el aeropuerto había registrado severos retrasos debido a los fuertes vientos.

Lufthansa dijo en un comunicado que sólo dos vuelos fueron oficialmente cancelados y que los viajes se reanudarían gradualmente el resto del día.

Bonot afirmó que los sindicatos podrían efectuar la semana entrante una huelga formal si no consiguen en los próximos días una reunión con los directivos para conversar sobre el plan de despidos.