Manny Ramírez tiene nombre de beisbolista, es de ascendencia mexicana y desempeña quizás el trabajo más difícil en la NFL. Como center de Peyton Manning, está bajo las órdenes del quarterback más exigente de la NFL.

Por si fuera poco, antes de esta campaña, el jugador surgido del Texas Tech no había jugado un año completo en esa posición desde su primera campaña en la secundaria Willowridge de Houston, en 2000.

Con Ramírez como ancla, la línea ofensiva de los Broncos ha permitido la menor cantidad de capturas en la NFL, con 17. Ha dado espacio a Manning para lograr su récord de 51 pases de anotación y ha abierto los huecos para que Knowshon Moreno acumule 1.000 yardas con sus acarreos por primera vez.

Los Broncos (12-3) están a 28 puntos de ser el primer equipo en totalizar 600 en la historia, y si vencen el domingo a Oakland (4-11) amarrarán la ventaja de locales durante los playoffs hasta la final de la Conferencia Americana.

"Manny ha estado asombroso", dijo Manning después de una práctica vespertina en Navidad. "No es fácil hacer la transición de guard a center, especialmente en una ofensiva compleja, rápida y cambiante. Creo que todo sería más fácil si supieras qué jugada se realizará y tuvieras 40 segundos para meditarla. Pero enviamos una jugada y la cambiamos cuando quedan cinco segundos, y entonces Manny tiene que tomar sus propias decisiones y mejorar cada semana".

Ramírez tiene también mucha determinación e inteligencia, dijo Manning.

"Sé que él ha jugado pese a sufrir muchas lesiones. Esto habla de su resistencia", consideró. "Es uno de los jugadores más fuertes de nuestro equipo, así que luce muy impresionante. No estoy seguro de si la gente lo apreciará. Creo que la gente en esta organización entiende la complejidad de la ofensiva y el grado de dificultad de su trabajo. Ha sido sobresaliente".

Pocos esperaban que Ramírez participara de esta ofensiva histórica. De hecho, ha tenido que sacudirse lo mismo las críticas que a los jugadores de la línea defensiva durante toda la campaña.

"Este verano escuché todo tipo de lamentos acerca de que Manny no podía hacer esto o aquello", dijo el entrenador de la línea ofensiva Dave Magazu. "Bueno, creo que Manny ha demostrado que todas esas personas estaban equivocadas".

El entrenador John Fox ríe ahora al recordar que nadie le creía antes de esta campaña, cuando dijo que Ramírez era su center titular y que no sería sustituido pronto por J.D. Walton, Dan Koppen, Ryan Lija, Steve Vallos o Chris Kuper.

Ramírez oyó a los escépticos pero no les hizo caso.

"Afortunada y desafortunadamente, así ha sido toda mi vida", dijo. "¿Sabes?, incluso cuando jugaba en la secundaria y el bachillerato siempre hubo gente que dudó, y eso está bien. Siempre ha sido una motivación para mí".

Ha acallado críticas desde que comenzó a jugar fútbol americano.

"Luego de crecer en el lugar de donde vengo, me di cuenta de que la gente no se abstiene de decirte a la cara, 'no vas a lograrlo, en primer lugar eres mexicano. No hay muchos mexicanos que jueguen en la liga, no eres suficientemente listo''', señaló. "No sé, algunas personas tontas siempre dicen cosas así y tratan de desalentarme por cualquier motivo. Pero hay que hacer todo eso a un lado".