Más de 400 personas han muerto por los bombardeos del gobierno en áreas bajo poder rebelde en la norteña ciudad de Alepo, denunció un grupo activista sirio, y más de una cuarta parte de las víctimas son niños.

Rami Abdurrahman, del Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo el miércoles que sus activistas contaron 401 muertos, incluidos 117 niños, en 11 días de bombardeos incesantes sobre la mayor ciudad del país y su provincia circundante.

Abdurrahman dijo que la cifra es una de las más altas, y con la mayor de cantidad de bajas civiles, de cualquier ataque gubernamental en la guerra civil de tres años. La cantidad de víctimas es tan alta porque el gobierno empleó barriles cargados de explosivos, muy imprecisos pero de gran poder destructor, sobre áreas residenciales, denunció.

El observatorio basa su información en una red de activistas en el país. Otros grupos defensores de los derechos humanos han ofrecido cifras mucho más altas.

El gobierno no ha comentado sobre su uso de los llamados barriles-bombas, ni sobre por qué comenzó a concentrarse tan intensamente en Alepo. El ataque se produce apenas semanas antes de una reunión internacional de paz en la que se espera participen representantes del gobierno y de la oposición.

Los analistas conjeturan que los ataques pudieran reflejar las intenciones del régimen del presidente Bashar Assad de fortalecer sus posiciones antes de la reunión.

En otro suceso el miércoles, la agencia noticiosa estatal siria SANA dijo que el ministerio del petróleo había firmado un acuerdo con la empresa petrolera y de gas rusa Soyuzneftegaz para explorar en el Mediterráneo.

El reporte de SANA no dice dónde fue firmado el acuerdo, aunque indicó que la exploración tendrá lugar frente a la costa norte de Siria.

La mayoría de los campos petrolíferos y gasíferos en Siria están en áreas controladas por la oposición, y las exportaciones de combustible del país casi han cesado.

Rusia es uno de los mayores aliados de Assad.

Israel ya está explorando recientes descubrimientos de vastas reservas en la región y Líbano ha hablado de tratar de desarrollar yacimientos marinos.