Los registros de las llamadas al 911 recientemente dadas a conocer revelan una escena de pánico y terror dentro de un edificio médico en Reno donde decenas de personas llamaron por teléfono en busca de ayuda mientras se ocultaban en baños y consultorios de un agresor suicida que mató a un médico e hirió a otro en una clínica de urología donde, según él mismo, se había sometido a una vasectomía que arruinó su vida.

Entre las personas que llamaron al número de emergencias se encontraba una mujer oculta bajo un escritorio en un consultorio y otra que susurró "Oh Dios mío" y "él va a... matarnos" mientras a lo lejos se podían escuchar disparos en las grabaciones reveladas el martes.

Alan Oliver Frazier, de 51 años, dijo a los pacientes que se fueran o les dispararía una vez que ingresó a la clínica Urology Nevada la semana pasada y empezó a disparar su escopeta calibre 12.

El agresor, del norte de California, señaló que estaba enojado porque "se había sometido a una vasectomía ahí y ellos arruinaron su vida", dijo un testigo a la operadora desde un baño cerrado con llave donde él y aproximadamente otras 10 personas se ocultaban.

"Él dijo, 'siempre y cuando sean ustedes pacientes, pueden irse. De otra forma les voy a disparar''', indicó el testigo. El baño se encontraba justo afuera del consultorio de urología donde se registró el ataque.

Entre las 50 llamadas que la policía recibió poco después de las 2:00 de la tarde del 17 de diciembre mientras Frazier aún era considerado un disparador en activo se encuentra la de una mujer encerrada en una oficina, que batallaba para respirar entre una oración y otra.

"Está en medio del consultorio", dijo. "Creemos que disparó contra uno de nuestros médicos".

La policía confirmó el martes que Frazier había sido un paciente de la clínica y que se quejó sobre una cirugía mal realizada en 2010.

El ex trabajador de una planta de energía, que al momento se encontraba desempleado, dijo en una nota que planeó el ataque y que su objetivo eran los médicos de Urology Nevada, informó la policía. Las autoridades no han revelado quién operó a Frazier, que vivía cerca de Lake Almanor, aproximadamente a 209,2 kilómetros (130 millas) al norte de Reno.

Los testigos dijeron a los investigadores que Frazier señaló durante el ataque que estaba buscando a los médicos. Usó una escopeta para matar al médico Charles G. Gholdoian, de 46 años y presidente de Urology Nevada, y herir de gravedad a la doctora Christine Lajeunesse y a Shantae Spears, que acompañaba a un familiar en una consulta médica. Frazier luego se disparó a sí mismo.