En medio del brote de violencia entre las diferentes etnias en Sudán del Sur, la Organización de las Naciones Unidas anunció el martes el descubrimiento de una fosa común en una ciudad tomada por los rebeldes, mientras que se vislumbraban posibles negociaciones para evitar la guerra civil en el país más nuevo del mundo.

Los cadáveres aparecieron en Bentiu en una fosa con 14 cuerpos y 20 más en un sitio cercano, dijo la vocera de la oficina para los derechos humanos de la ONU Ravina Shamdasani.

El ministro de información Michael Makuei Lueth dijo que Bentiu está bajo el control de los rebeldes leales al ex vicepresidente del país, Riek Machar, lo que indica que fueron responsables por los asesinatos.

Los muertos eran supuestamente de la etnia dinka y pertenecían al Ejército de Liberación Popular de Sudán, dijo Shamdasani, en referencia a las fuerzas militares del gobierno. El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, es dinka mientras que Machar es de la etnia nuer.

Mientras tanto el secretario de Estado estadounidense John Kerry charló el martes por teléfono con Machar, quien le dijo que está listo para negociar com Kiir, lo que posiblemente ocurriría en Etiopía.

Unas 20.000 personas en busca de seguridad se han agrupado alrededor de la base de la ONU en Juba, la capital, donde se ha reportado el hallazgo de al menos dos fosas comunes más, dijo la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos Navi Pillay.

Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU vote el martes una resolución para aumentar el número de efectivos en Sudán del Sur de 7.000 a 12.500, y para aumentar el contingente de policía internacional de la ONU de 900 a 1.323 tras un llamado del secretario general Ban Ki-moon para una mayor presencia de las fuerzas de la ONU.

El lunes personal de Naciones Unidas visitó la fosa común en Betiu y reportó originalmente que había 75 cadáveres, pero después corrigió la cifra a 34 cuerpos encontrados y 75 personas desaparecidas, posiblemente muertas.

Dos fosas comunes más aparecieron supuestamente en Jebel-Kujur y Newside, cerca de Eden, dijo Pillay.

El más alto funcionario humanitario de la ONU en el país dijo el lunes que tras 10 días de violencia considera que hay más de 1.000 víctimas mortales, pero agregó que no hay una cuenta exacta. El funcionario, Toby Lanzer, estimó que hay más de 100.000 refugiados internos en todo el país que buscan escapar de la violencia.

Sudán del Sur se separó pacíficamente de Sudán en el 2011 tras un acuerdo de paz logrado en el 2005 tras décadas de guerra entre ambos. El país, uno de los menos desarrollados del mundo, todavía enfrenta resistencia rebelde y enfrentamientos cíclicos entre tribus que llevan a cientos de muertes.

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Jordans reportó desde Berlín. Los periodistas de The Associated Press Angela Charlton en París y Edith M. Lederer en Naciones Unidas contribuyeron con este despacho.