El gabinete de Kuwait renunció el lunes, informó la agencia oficial de noticias, antes de una reestructuración y de los planes de algunos legisladores para someter a algunos ministros a interrogatorios en el parlamento.

La renuncia del gabinete, que incluye a varios miembros de la familia gobernante al-Sabah, señala las tensiones entre los ministros y los integrantes del parlamento en la pequeña nación del Golfo Pérsico.

Durante décadas Kuwait ha tenido la cultura política más activa en el golfo. Los legisladores de oposición tienen mucha libertad en el parlamento y suelen citar a funcionarios a comparecer sobre sus políticas. Sin embargo, el mandatario kuwaití, el jeque Sabah al Ahmad al Sabah, ha disuelto en otras ocasiones al parlamento cuando la fricción con el gobierno es demasiado alta.

Los parlamentarios planeaban solicitar investigaciones el martes sobre los ministros del gobierno distrital, asuntos sociales y educación, así como votar por una moción de censura contra el ministro de planeación.

El gabinete llevaba trabajando sólo cuatro meses y se creó tras las elecciones parlamentarias de julio. Las elecciones fueron convocadas después de que una corte constitucional anulara los resultados de la votación de diciembre de 2012. El gabinete presentó su renuncia a horas de que el más alto tribunal emitiera un fallo en el que señalaba que las elecciones parlamentarias de julio fueron legales. Si hubiese sido diferente, el parlamento podría haber sido disuelto.

Un comunicado de la consultora de riesgos Eurasia Group dijo que las relaciones entre el gobierno y el parlamento difícilmente mejorarán mucho y que el complicado ambiente político persistirá, en parte porque el jeque reasignará posiblemente a los mismos integrantes del gabinete.

"Como respuesta, las investigaciones parlamentarias persistirán con el riesgo de que haya elecciones parlamentaria el próximo año", dijo el grupo en un comunicado.