Estados Unidos envió más marines y aeronaves desde sus bases en España al Cuerno de África para dar seguridad en embajadas y ayudar al retiro de civiles del violento Sudán del Sur.

El coronel Steve Warren, vocero del Pentágono, dijo el lunes que el comandante a cargo de África preparaba a sus fuerzas para cualquier solicitud que pudiera hacer el Departamento de Estado.

El despliegue militar ocurre tras los intensos esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos para apaciguar la violencia étnica, entre ellos una reunión del lunes entre el enviado especial de Estados Unidos para Sudán del Sur Donald Booth y el presidente de Sudán del Sur Salva Kiir.

Un alto funcionario estadounidense dijo que Kiir y el ex vicepresidente sursudanés Riek Machar dijeron que estaban dispuestos a conversar y que su compromiso indica que hay "grandes posibilidades de que se reúnan". El funcionario, sin embargo, dijo que muchos de los detalles, incluyendo la fecha y el lugar para tal encuentro, así como los puntos específicos de lo que analizarán, aún están por determinarse.

Kiir, quien es de la etnia dinka, dijo que un intento de golpe de estado desató la violencia y que Machar, quien pertenece a la etnia nuer, es responsable.

El lunes Booth dijo que tuvo "una conversación franca y abierta " con Kiir y que éste dijo que "estaba listo para comenzar negociaciones con Riek Machar" tan pronto como fuera posible.

Aunque los esfuerzos diplomáticos continúan, el Pentágono ha estado moviendo sus tropas en la región para que estén listas si se les necesita.

Un funcionario de la defensa estadounidense dijo que se enviaron fuerzas extra a Yibuti lo que llevaría el total de efectivos en la región a 150, con 10 aeronaves, incluyendo helicópteros Osprey y aviones de transporte C-130. De estas fuerzas 45 efectivos están en Sudán del Sur para dar seguridad. El restó está en Yibuti, donde Estados Unidos mantiene su base militar permanente en África.

La semana pasada las tropas estadounidenses ayudaron a evacuar a norteamericanos y otros extranjeros y dieron seguridad a la embajada estadounidense en Yuba, pero aún hay cientos de estadounidenses en el país, dijo el funcionario quien hizo estas declaraciones bajo condición de permanecer en anonimato por no estar autorizado para hacer comentarios públicos al respecto.

Cuatro soldados estadounidenses resultaron heridos el sábado en un tiroteo durante una evacuación en un avión, tres de ellos se encuentran estables y serán enviados a un hospital militar en Alemania, dijo Warren, el cuarto reciben atención en Nairobi, en la vecina Kenia. Los cuatro son integrantes del grupo de élite de la armada SEALS y fueron heridos en la parte baja del cuerpo con fuego de armas pequeñas.