La caminata espacial programada por la NASA para un día antes de Navidad debe ser suficiente para terminar las reparaciones en un tubo de enfriamiento averiado en la Estación Espacial Internacional.

El Control de Misión dijo el lunes que a menos que algo salga mal, dos astronautas podrán terminar de instalar una nueva bomba de amoniaco el martes durante su segunda caminata espacial. La NASA había calculado que se requerirían tres caminatas.

Los astronautas Rick Mastracchio y Michael Hopkins retiraron la bomba averiada el sábado. Todo salió tan bien que adelantaron su trabajo para reparar el tubo de enfriamiento externo, el cual dejó de funcionar el 11 de diciembre.

Una válvula averiada causó el problema, lo que llevó a caminatas urgentes para repararla.

La segunda caminata se iba a realizar el lunes, pero se atrasó un día para que Mastracchio pudiera cambiarse de traje, pues por accidente había accionado el control de agua en su seguro de aire y se sospecha que entró agua a su traje. El traje tardará al menos una semana en secarse, dijo el director de vuelo Judd Frieling.

El problema con el agua del sábado es distinto a la fuga de agua en un casco, que casi ahogó a un astronauta italiano en una caminata espacial en julio.

Por su parte dos de tres integrantes de la tripulación rusa, realizarán una caminata espacial dirigida desde Moscú el viernes para instalar cámaras y nuevos experimentos en la estación espacial. La caminata estaba planeada desde antes de que fallara el sistema de enfriamiento estadounidense.

El sexto residente de la estación es japonés y ayudará desde dentro durante la caminata estadounidense del martes.

Hasta ahora la NASA sólo ha realizado una caminata espacial de Nochebuena, durante una misión de reparación del Telescopio Hubble en 1999.

El Control de Misión dijo que la trayectoria de la estación espacial no chocará con Santa Claus (Papá Noel): "El cielo está despejado", dijo el comentarista Rob Navias desde Houston.