Los estadounidenses incrementaron sus gastos en noviembre al mayor nivel en cinco meses al tiempo que su ingreso creció modestamente.

El gasto al consumo aumentó 0,5% con respecto a octubre, cuando éste creció 0,4%, informó el Departamento de Comercio el lunes. Es la mejor cifra en esta estadística desde junio, impulsada por un aumento en el gasto de bienes duraderos como automóviles.

El ingreso de los consumidores aumentó el 0,2%, una mejoría tras la baja del 0,1% registrada en octubre. Los sueldos, el componente más importante del ingreso, aumentaron en 0,4%, crecimiento que refleja la fortaleza del sector privado y una ganancia modesta en los salarios gubernamentales.

El gasto de los consumidores es observado con detenimiento porque representa al 70% de la actividad económica. La robusta cifra de noviembre indica que en este trimestre habrá un sólido crecimiento económico.

Una contratación constante y modestos aumentos en los salarios impulsaron la confianza y permitieron que los estadounidenses gastaran más dinero.

El aumento en el gasto al consumo y un menor incremento en los ingresos provocaron que la tasa de ahorro personal cayera un poco, a 4,2%, una vez deducidos los impuestos. En octubre esa tasa se ubicó en 4,5%.

Un indicador de inflación, revisado con mucho cuidado por la Reserva Federal y vinculado con el gasto de los consumidores, mostró que las tendencias inflacionarias siguen por debajo del objetivo de la Fed. Los precios no aumentaron en noviembre y sólo han crecido 0,9% en los 12 meses pasados. El objetivo anual de inflación del banco central es de 2%.

Jennifer Lee, economista en jefe en BMO Capital Markets, dijo que el aumento del gasto en octubre y noviembre demuestra que la decisión de la Fed de reducir en 10.000 millones de dólares la cantidad de bonos que compra es adecuada y debe impulsar el crecimiento en este trimestre. Al mismo tiempo, una inflación leve permite al banco central reducir la compra de bonos sin temor de desatar un incremento de precios.

El gobierno informó el viernes que en términos del producto interno bruto la economía creció a tasa de 4,1% en el trimestre julio-septiembre. La cifra estuvo por arriba del cálculo previo gubernamental, que era de 3,6% para ese periodo. Casi toda esa revisión en alza reflejó que los consumidores están gastando con mayor rapidez, un posible signo de impulso en los últimos tres meses del año.

La tasa de 4,1% de crecimiento en el tercer trimestre es la mejor en casi dos años. Fue apenas la segunda ocasión desde que comenzó la recuperación económica a mediados de 2009 que en un trimestre se crece más de 4%.

Los economistas advirtieron que el crecimiento puede bajar un poco en el periodo de octubre a diciembre porque dos quintas partes del crecimiento del último trimestre se explica por un inusual aumento de los inventarios de los negocios, algo que difícilmente se repetirá en el actual trimestre.